Dice que esta sentencia es un mal precedente, no sólo para la sociedad dominicana sino también para todas las naciones del continente americano y del mundo en general, debido a la incertidumbre legal que supone en la marcha de las sociedades a través del tiempo.
PUERTO PRÃNCIPE, HaitÃ.- El gobierno haitiano expresó su preocupación por la sentencia del Tribunal Constitucional de la República Dominicana, y dijo que la misma podrÃa poner en situación de “apátridas†a un número considerable de ciudadanos dominicanos de ascendencia haitiana.
Sugiere a las autoridades de la República Dominicana a abordar de manera objetiva y justa la cuestión de la presencia de dominicanos de ascendencia haitiana en la sociedad, a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de HaitÃ.
En dicho comunicado se informa que esos dominicanos de ascendencia haitiana mantienen, como es lógico, vÃnculos con su paÃs de origen. El documento expresa que es normal que un Estado, como es el caso de HaitÃ, se sienta preocupado por las amenazas que enfrentan los hijos de su diáspora.
Afirma que la sentencia es contraria a decisiones anteriores de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. “Es preocupante que personas que siempre han sido considerados dominicanos, que participaron activamente en la vida polÃtica de su paÃs como electores o elegidos, vean ahora que su estatus cambió de manera retroactiva a partir de una decisiónâ€, sostiene el comunicado
A continuación el comunicado del gobierno haitiano:
POSICIÓN DEL GOBIERNO HAITIANO SOBRE LA SENTENCIA TC/0168/13 APROBADA POR EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL DOMINICANO
El Ministerio de Relaciones Exteriores saluda atentamente a la Embajada de la República Dominicana en Haità tiene el honor de establecer por la presente la posición del Gobierno de Haità ante la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional Dominicana TC/0168/13 fecha 23 de septiembre de 2013, la cual podrÃa poner a un número considerable de ciudadanos dominicanos de ascendencia haitiana en situación de apatridia.
Como miembros de la diáspora, naturalmente, todos mantienen vÃnculos con su paÃs de origen; también es normal que un Estado de origen se sienta preocupado por las amenazas que enfrentan los hijos de su diáspora. Tal es legÃtimamente el caso de HaitÃ, y de manera firme de la administración de Martelly y Lamothe.
La CancillerÃa haitiana está en total desacuerdo con la sentencia en cuestión, que constituye una clara violación de los compromisos internacionales suscritos por todos los paÃses, incluyendo República Dominicana, en términos de derechos humanos, e incluso algunos de los principios generales del derecho generalmente aceptados por todas las naciones civilizadas.
Esta sentencia de la Corte Constitucional Dominicana también va en contra de la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 8 de septiembre de 2005, en el asunto “Yean y Bosicoâ€. Es preocupante que personas que siempre han sido considerados dominicanos, que participaron activamente en la vida polÃtica de su paÃs como electores o elegidos, vean ahora que su estatus cambió de manera retroactiva a partir de una decisión.
Esta sentencia es un mal precedente, no sólo para la sociedad dominicana sino también para todas las naciones del continente americano y del mundo en general, debido a la incertidumbre legal que supone en la marcha de las sociedades a través del tiempo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores lamenta profundamente que los haitianos y sus descendientes dominicanos, que han contribuido de manera significativa en los avances actuales de la República Dominicana por su trabajo y sus sacrificios ahora sean tratados como extranjeros en tránsito.
El Ministerio de Relaciones Exteriores invita a las autoridades dominicanas a abordar de manera objetiva y justa la cuestión del lugar de los dominicanos de ascendencia haitiana en la sociedad dominicana.
El Ministerio de Asuntos Exteriores aprovecha esta oportunidad para reiterar a la Embajada de la República Dominicana en HaitÃ, las seguridades de su más alta consideración.