(CNN) - Las campanadas del Big Ben han resonado a lo largo de Londres durante más de 150 años; han impresionado a los turistas que abarrotan el pavimento cercano, y se empujan para lograr tomarse una fotografÃa junto al icónico monumento.
Pero los dÃas de configurar tu reloj gracias al Big Ben podrÃan estar en peligro: el reloj que se encuentra sobre la Torre de Isabel en la sede del Parlamento del Reino Unido necesita urgentemente ser reparado.
Y los legisladores británicos han advertido que el reloj podrÃa dejar de funcionar si no es renovado —a un costo de 45 millones de dólares (29 millones de libras)— por medio de obras que lo desactivarÃan durante cuatro meses.
Big Ben es el nombre de la campana que se encuentra dentro de la torre (Torre de San Esteban, cuyo nombre fue cambiado a Torre de Isabel en 2012), y no del edificio del reloj en sà (el cual simplemente es conocido como el "Great Clock").
Según un informe parlamentario visto tanto por los periódicos The Mail on Sunday, como por el Sunday Times, "El reloj actualmente tiene problemas crónicos con los soportes detrás de las manecillas y el péndulo".
"Cualquiera podrÃa agravarse en cualquier momento, ocasionando que el reloj se detenga... o peor". Una fuente le dijo a The Mail on Sunday que ellos creÃan que "o peor" significa que las pesadas manecillas del reloj podrÃan caerse.
Cada una de las cuatro manecillas de la hora del reloj, de 2,7 metros de largo, está hecha de bronce de cañón, y pesan 300 kg cada una. Las manecillas de los minutos, hechas de cobre y de casi 4,2 metros de largo son más livianas, y pesan 100 kg cada una.
En su solicitud de recibir financiamiento de emergencia para las reparaciones, se entiende que el informe ha declarado que el reloj es un "sÃmbolo de democracia", y advierte que una averÃa en el mismo ocasionarÃa un "daño internacional a la reputación".
Cuando habló con CNN, un vocero parlamentario no quiso entrar en detalles sobre las reparaciones que se necesitan... ni sobre cuánto costarÃan.
"Un estudio de factibilidad se ha llevado a cabo en la Torre de Isabel para entender con mayor detalle la condición de la estructura del edificio, el mecanismo del reloj y los servicios del edificio", dijo.
"Los comités de ambas cámaras actualmente están considerando el estudio y brindarán consejos sobre cuál es la mejor forma de proceder. No se ha tomado ninguna decisión sobre trabajos, escalas de tiempo o costos".
El reloj empezó a marcar el tiempo en 1859, pero las campanadas del Big Ben dejaron de escucharse tres meses después cuando la campana se agrietó; cuatro años después, esta fue transformada para que sonara una vez más.