Santiago. La Iglesia católica dijo que es momento de que Haití y República Dominicana dialoguen despojándose de prejuicios y ofensas para trabajar en busca de la justicia.

“Que prime la sensatez entre las autoridades del vecino país y el nuestro y que ningún interés particular esté por encima de la legítima aspiración de los habitantes de cada país que anhelan tener una vida digna”, apunta el editorial de Camino.

Los obispos de las diócesis fronterizas de Forte Libertè, Hincha y Jacmel de Haití, y Barahona, San Juan de la Maguana y Mao-Montecristi se reunieron los días 13 y 14 de este mes en Mao, por iniciativa de las comisiones de Pastoral Migrante de las Conferencias Episcopales de ambos países.