El presidente de la Unión Nacional de Transportistas y Afines (UNATRAFIN), Arsenio Quevedo, denunció que tanto él como su familia están recibiendo amenazas de muertes y exigió que las autoridades investiguen el caso.
Durante una visita al Palacio de la Policía Nacional, Quevedo dijo que existe una trama para desaparecerlo y aunque no acusó a nadie en particular, opinó que las amenazas deben venir de sectores ligados al transporte público o a la política, por ser estos dos ámbitos en los que se desenvuelve.
Expresó que no son nuevas las amenazas, ya que en una ocasión su casa fue tiroteada, pero que en los últimos dos meses los miembros de sus familias están recibiendo llamadas intimidantes.
“Las llamadas han arreciado en los últimos dos meses, tanto al de mi residencia particular como a los celulares de distintos miembros de mi familia, es por esa razón que decidí acudir a las autoridades para que investiguen esa situación”, indicó dirigente sindical en conversación con los periodistas.
Quevedo fue recibido por el vocero de la Policía Nacional, Máximo Báez Aybar, con quien se reunió a puertas cerradas, y tras concluido el encuentro, Quevedo comentó que la institución se comprometió a investigar la denuncia y que le brindarán seguridad en su residencia.