(CNN) - El papa Francisco envió una carta a la junta de libertad condicional de Georgia pidiéndole que le perdonen la vida a Kelly Gissendaner. El pontífice le hizo llegar la misiva a la junta a través del arzobispo Carlo María Vigano.
Kelly Gissendaner, de 47 años de edad, fue sentenciada a muerte por el crimen cometido en 1997, en el que buscó a su amante, Gregory Owen, para que matara a su esposo. Su ejecución está prevista para las 7 de la noche del martes.
Ella pidió una última comida de dip de queso y patatas fritas, Texas fajita nachos y una limonada dietética helada.
"La naturaleza del crimen justificaba que el estado pidiera la pena capital. El jurado estuvo de acuerdo con esto", dijo Danny Porter, el fiscal de distrito del condado de Gwinnett de Georgia. "En los años que han transcurrido, no hemos tenido ninguna razón para cambiar nuestra posición sobre eso".
Gissendaner estuvo cerca de la ejecución dos veces este año. La primera vez, fue aplazada debido a una tormenta invernal; la segunda, fue suspendida a causa de la polémica alrededor del cóctel letal de drogas usado por el estado. Su familia y amigos solicitaron clemencia pero la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Georgia, denegó su solicitud.