Naciones Unidas. Líderes internacionales aprobaron un ambicioso plan de 15 años para afrontar los problemas más grandes del mundo, desde erradicar la pobreza extrema a preservar el planeta y reducir la desigualdad.

Ahora viene la parte difícil: recabar apoyo y dinero para lograr los objetivos y transformar el mundo. Cuando el presidente de la Asamblea General manifestó su aprobación al plan de acción de desarrollo, líderes y diplomáticos de los 193 Estados miembros de la ONU se pusieron de pie y aplaudieron fuertemente.

Luego, la cumbre se dedicó de inmediato al asunto medular de la reunión de tres días: la implementación de objetivos, que se espera tengan un costo de entre 3.5 y 5.0 billones de dólares cada año hasta 2030.

Aspiraciones

Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, estableció el escenario diciendo que la agenda “refleja las aspiraciones de gente en todas partes por vidas de paz, seguridad y dignidad en un planeta sano”.Los objetivos “son una lista de cosas por hacer por la gente y el planeta, y un plan para el éxito”, agregó Ban.

El documento, titulado “Transformando nuestro mundo: La agenda 2030 para Desarrollo Sustentable”, no sólo esquematiza 17 objetivos amplios, sino que establece 169 metas específicas.

Los objetivos, carentes de obligatoriedad, substituyeron a los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio adoptados por líderes mundiales hace 15 años. Sólo uno de ellos se ha conseguido: reducir a la mitad la cifra de personas que viven en extrema pobreza, lo cual se logró principalmente al crecimiento económico de China.

Metas

Al menos otro objetivo más está cerca de conseguirse: reducir a la mitad la cifra de personas sin acceso a agua potable, y faltan tres meses para que expire el tiempo para lograr las metas.

Los nuevos objetivos incluyen asegurar “vidas saludables” y educación de calidad para todos, agua potable, sanidad y energía moderna confiable, así como hacer que las ciudades sean más seguras, reducir la desigualdad entre países y dentro de estos, y promover el crecimiento económico y buen gobierno.