(CNN)– Los titulares que acapararon las portadas de los periódicos británicos ciertamente parecen impactantes: "Puedes contraer la enfermedad de Alzheimer", decÃa de forma alarmante la primera plana del Daily Mirror. "La enfermedad de Alzheimer puede ser contagiosa", escribió The Independent. El Daily Mail decÃa "El Alzheimer está relacionado con las transfusiones de sangre".
¿Cuál es el problema? Están equivocados.
"Los titulares causaron un poco de impacto esta mañana", dijo Simon Mead, un investigador del Instituto de NeurologÃa del University College de Londres. Su estudio, publicado en el volumen más reciente de Nature inspiró esos escándalos de primera plana, publicados junto a las noticias de que la reina Isabel se habÃa convertido en la monarca británica más longeva.
"La pobre reina", dijo Mead.
De hecho, el estudio contradice mucho de lo que se indica en esos titulares "bomba". En el estudio, los autores concluyen que no existe "ningún indicio de que la enfermedad de Alzheimer sea una enfermedad contagiosa y no existe evidencia que respalde los estudios epidemiológicos en relación a que la enfermedad de Alzheimer es transmisible, especialmente mediante las transfusiones de sangre". Los cientÃficos solicitaron que se llevaran a cabo más investigaciones sobre un fenómeno que descubrieron entre un pequeño número de pacientes de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), la cual alguna vez habÃa sido tratada con la misma hormona de crecimiento humano.
En el documento, los investigadores escribieron que cuatro de los ocho pacientes a los que se les realizó una autopsia mostraba presencia de una proteÃna anormal que también se encuentra en los cerebros de pacientes con Alzheimer. Eso podrÃa sugerir que en esta particular circunstancia inusual, un elemento de la enfermedad de Alzheimer —un elemento, no la enfermedad de Alzheimer en s× podrÃa haber sido transmitida de persona a persona. Los autores concluyen que es necesario realizar más investigación.
Después de todo, este es un artÃculo cientÃfico, no un documento que esté destinado a cambiar las mentes de los consumidores en relación a su propia atención médica. El artÃculo se titula: "Evidencia de la transmisión humana de la patologÃa β-amiloide y angiopatÃa amiloide cerebral".
Estas son las principales advertencias que forman parte de la conclusión de este trabajo.
En primer lugar, los investigadores advierten que sus resultados no se pueden aplicar a la población en general.
Los pacientes que los cientÃficos estudiaron se encontraban entre alrededor de 30.000 personas —en su mayorÃa muchachos jóvenes— que recibieron tratamiento con la hormona del crecimiento humano, de glándulas pituitarias de cadáveres, debido a que eran de baja estatura. Los médicos dejaron de usar este tratamiento en 1985 luego de que se descubriera que un número desproporcionadamente elevado de estos pacientes tenÃan la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. La ECJ es un extraño trastorno cerebral degenerativo que por lo general impacta a una de cada millón de personas por año a nivel mundial, según los Institutos Nacionales de la Salud. Se creÃa que las proteÃnas mortales de la ECJ eran transferidas junto con la hormona.
Ninguno de los pacientes que estudiaron en realidad tenÃa la enfermedad de Alzheimer antes de morir.
Los autores de este artÃculo también especulan que las semillas de la beta amiloide, la proteÃna anormal, también fueron transferidas junto con las proteÃnas de la ECJ; por lo tanto, una parte de la población que estudiaron experimentó una acumulación anormal de una proteÃna que también es tÃpica en los cerebros de pacientes con Alzheimer. Es un fenómeno que los autores del estudio etiquetaron como algo que "sin duda era preocupante", pero otra vez advierten que es necesario hacer más investigación al respecto.
Investigaciones anteriores han demostrado que la ECJ y otras enfermedades, conocidas como enfermedades priónicas, son conocidas por ser transmitidas a los humanos a través de una variedad de procedimientos quirúrgicos y médicos. Otros estudios han demostrado que los canÃbales de Papúa Nueva Guinea contrajeron enfermedades priónicas luego de comer cerebros enfermos. Hasta ahora, solamente los estudios en animales han demostrado que la proteÃna de Alzheimer puede ser transferida de un animal a otro.
"Anteriormente, cuando la beta-amiloide se inyectó en un cerebro de ratón, se extendió", dijo el Dr. Rudy Tanzi, un cientÃfico de Harvard quien es mejor conocido por hacer un mapeo del primer gen de Alzheimer. Es posible que el proceso utilizado para aislar y concentrar la hormona del crecimiento humano podrÃa haber propagado ambas proteÃnas.
"Esto no significa que tú podrÃas propagar el amiloide por medio de transfusiones de sangre u otro método de contagio".
Tanzi, cuyo laboratorio sigue tratando de entender cómo funciona la enfermedad de Alzheimer, también está tratando de recaudar fondos para financiar la investigación sobre el Alzheimer.
"Los autores de este nuevo estudio tienen la responsabilidad de demostrar que el amiloide de hecho fue transmitido a través de la cirugÃa", en lugar de desarrollarse como una parte normal de la ECJ, dijo Tanzi. "Con solo ocho casos, es muy difÃcil concluir que el amiloide del Alzheimer realmente fue transmitido por medio de cirugÃa. Será necesario realizar mucho más estudios para confirmarlo".
Los autores de hecho evaluaron otros 120 casos de enfermedad priónica y no encontraron la acumulación de la proteÃna asociada a la enfermedad de Alzheimer.
Una segunda advertencia importante es que gran cantidad de placa anormal en el cerebro de una persona no necesariamente significa que esta contraerá el Alzheimer.
"Muchas personas pasan con estos depósitos que nunca desarrollan la enfermedad", dijo Keith Fargo, el director de los programas cientÃficos y de divulgación de la Asociación de Alzheimer. Los cientÃficos no saben si las placas en sà causan Alzheimer o si son un subproducto del desarrollo del Alzheimer. Los pacientes con Alzheimer también tienen nudos de tau. Los nudos son colecciones anormales de hilos de proteÃnas enrollados dentro de las células nerviosas. El tercer elemento es la pérdida de las conexiones entre las neuronas. Cuando se pierden las conexiones, las neuronas comienzan a morir y el cerebro comienza a atrofiarse.
Los autores del nuevo estudio sugieren que los pacientes estudiados podrÃan no haber vivido lo suficiente como para haber desarrollado los otros elementos de la enfermedad de Alzheimer. Los pacientes se encontraban en un rango de edad entre 36 y 51 años cuando murieron a causa de ECJ.
"No estamos diciendo que el Alzheimer es una enfermedad priónica, estamos diciendo que puede compartir el mecanismo fundamental que algunas veces es defectuoso y propaga la enfermedad", dijo Mead, uno de los autores del estudio publicado en la revista Nature. Esto "nos da fuertes pistas que algún dÃa podrÃan ayudarnos a tratar mejor estos trastornos".
Lo que les faltó indicar en los titulares, añade Mead, es que debido a que fueron tratados con la hormona del crecimiento humano, "alrededor de 30.000 personas que recibieron este tratamiento podrÃan estar en riesgo de sufrir otros problemas", tales como los accidentes cerebrovasculares y sangrado cerebral. El cientÃfico desarrolló una página de preguntas frecuentes para explicar estas conclusiones y espera aclarar cualquier confusión.
"La idea de que el Alzheimer es contagioso son puras tonterÃas", dijo Mead. "La última cosa que queremos es causar pánico o hacer que la gente evite las cirugÃas o una transfusión de sangre".