SANTA MONICA, California, EE.UU. (AP) -- Una mujer herida de gravedad en un ataque a tiros en la ciudad de Santa Mónica falleció el domingo, con lo que el número de víctimas aumentó a cinco.

Marcela Franco, de 26 años, dejó de existir en el Centro Médico Ronald Reagan de la Universidad de California en Los Angeles, informó Tricia Ramos, portavoz de la Universidad Santa Mónica.

Franco iba como pasajera en la camioneta Ford Explorer que conducía su padre Carlos Navarro Franco, de 68 años, un jardinero de la universidad que también murió en el ataque.

Ambos se dirigían a la escuela a comprar libros de texto para las clases que la joven tomaría en verano, dijo el rector Chui L. Tsang en un comunicado difundido en la página de internet de la universidad.

"Su familia permanecía con ella a su lado" cuando falleció, dijo Tsang.

Richard Lewis, sargento de la policía, confirmó el domingo que el agresor armado se llamaba John Zawahri.

Por su parte, los investigadores que intentan determinar por qué el individuo planeó el ataque a tiros se enfocaban en un acto de violencia familiar que cobró sus primeras víctimas y dio inicio a la pesadilla.

Después de que atacara a su padre y hermano mayor en la casa de éstos, el hombre fuertemente armado continuó su arranque de violencia en las calles de Santa Mónica. Su proceder duró algunos minutos hasta que la policía lo mató a tiros en una escena caótica en la biblioteca de la universidad.

Las autoridades no identificaron de inmediato al agresor o a los dos hombres muertos en la casa porque el pariente más cercano de ellos se encontraba fuera del país y las autoridades no le habían informado de los hechos.

Lewis dijo que el nombre del agresor fue dado a conocer el domingo después de que la madre de éste interrumpiera su viaje y regresara al país.

El sargento policial indicó que los investigadores entrevistan a la mujer.

"Una gran pieza del rompecabezas acaba de regresar al país", apuntó.

Los investigadores analizan las relaciones familiares para identificar un motivo, ya que el padre y el hermano del hombre fueron sus primeras víctimas, dijo a The Associated Press un funcionario allegado a la pesquisa que pidió no ser identificado porque no está autorizado a hacer declaraciones sobre el particular.

El esposo de una mujer alcanzada por los disparos dijo que una bala tocó ligeramente la oreja de ella y posiblemente tendrá que vivir con esquirlas incrustadas en el hombro tras los disparos.

Debra Lynn Fine, de 50 años, fue dada de alta el sábado en buen estado de salud del Centro Médico Ronald Reagan de la UCLA, según un comunicado del hospital. Las balas pasaron cerca de los órganos vitales de ella, dijo el domingo su esposo Rusell Fine a la AP.

El individuo muerto, un día antes de cumplir 24 años, estaba vinculado con la vivienda que se incendió después de los primeros disparos, dijo Jacqueline Seabrooks, jefa de la policía. El padre del agresor, Samir Zawahri, de 55 años, y el hermano del primero, Cristopher, de 24 años, vivían en la misma casa.