La Justicia de Argentina procesa a un hombre por el delito de "reducción a la servidumbre" de dos miembros de su familia.
El acusado, de 66 años de edad, encerró durante seis años a su esposa e hijo en una jaula que él mismo había montado en su casa, situada en el balneario Mar del Plata.
Las pesquisas revelan que el secuestrador alimentaba a sus rehenes con comida para perros y les obligaba a aspirar gasolina. Actualmente ambas víctimas reciben atención médica y psicológica.