Soldados mexicanos laboraban en medio de toneladas de lodo y tierra en la búsqueda de vÃctimas de deslaves, mientras las autoridades buscaban un helicóptero de la PolicÃa Federal desaparecido cuando realizaba labores de asistencia en la costa mexicana del PacÃfico, fuertemente afectada por las inundaciones.
Por el PacÃfico entró la tormenta Manuel y por el Golfo de México tocó tierra el huracán Ingrid, que según cifras oficiales han dejado al menos 101 muertos en todo el paÃs.
El desastre en La Pintada es la mayor tragedia ocurrida tras el paso de dos tormentas el fin de semana pasado por ambos lados de México y que en todo el paÃs habÃa causado al menos 101 personas, según el más reciente informe oficial.
El helicóptero, que llevaba tres tripulantes, regresaba de la remota villa montañosa de La Pintada, Guerrero, donde ocurrió el deslave, cuando se perdió el jueves. TodavÃa no se conoce qué le ocurrió, dijo el secretario de Gobernación, Miguel Ãngel Osorio Chong.
"Ellos arriesgan la vida todo el tiempo", dijo Osorio Chong. "Estamos muy preocupados". Usando picos y palas, soldados y campesinos limpiaban de tierra y rocas de los techos de metal corrugado de numerosas viviendas, buscando vÃctimas en este poblado al norte de Acapulco, donde se reportó la desaparición de 68 personas tras el deslave del lunes. Otros sacaban del lugar ramas de árboles, madera y otros materiales.
Ya se han recuperado dos cadáveres, pero no estaba claro si son de personas en la lista de desaparecidos. La PolicÃa Federal ha ayudado a transportar suministros de emergencia y ayuda a las vÃctimas de las masivas inundaciones causadas por la tormenta tropical Manuel, que afectó puentes y autopistas en toda la región, dejando aislado a Acapulco por tierra, lo que ha provocado que numerosos turistas hayan quedado atrapados en la zona.
Autoridades federales y estatales informaron que poco antes del mediodÃa se abrió un primer tramo de la Autopista del Sol, aunque los vehÃculos deberán tomar en algún momento una desviación a una carretera alterna hasta conectarse nuevamente con la vÃa principal.
La SecretarÃa de Comunicaciones y Transportes informó en su cuenta de Twitter que durante el dÃa sólo se permitirá el paso de vehÃculos ligeros, mientras que el transporte de carga circulará de noche. Acapulco, un balneario del PacÃfico al que acuden principalmente turistas nacionales, quedó incomunicado por aire y tierra tras el paso el fin de semana de la tormenta Manuel que provocó inundaciones y deslaves.
Al menos 40.000 turistas quedaron varados en el puerto, donde esta semana se iniciaron "puentes aéreos" con aviones militares y de aerolÃneas comerciales para transportar a algunos de ellos a la capital.
Acapulco se localiza a poco más de 400 kilómetros al suroeste de la ciudad de México y pertenece al estado sureño de Guerrero, el más afectado por las lluvias.
"Ya con un poco de tranquilidad", dijo Armando Herrera desde su vehÃculo a punto de dejar el puerto. "Ya llevamos varados seis dÃas con ganas de regresar", añadió el hombre que fue a Acapulco con su familia desde el Estado de México, que bordea la capital del paÃs.
Miles de vehÃculos con familias hacÃan fila antes de una caseta de cobro, donde policÃas federales permitÃan pasar alrededor de 15 autos cada dos minutos. "Estamos muy felices de regresar a casa", dijo Edgar Mora, originario de la capital del paÃs. México se vio azotado por ambos lados por tormentas el fin de semana.
Los sobrevivientes del deslave fueron llevados a un albergue de Acapulco, donde relataron que el desastre ocurrió el lunes pasado mientras varias personas estaban en la plaza del pueblo para las celebraciones del DÃa de la Independencia, cuando se escuchó un ruido sordo y luego cayó tierra y roca sobre varias casas.
"El que pudo correr se fue a las huertas. (El derrumbe) tapó casas y las mandó al rÃo. La mitad de las casas fueron sepultadas. Cada quien buscó refugio (donde pudo)", dijo Marta Alvarez, ama de casa de 22 años, que estaba cocinando en su casa el lunes junto con su hijo de 2 años, dos hermanos y sus padres, cuando ocurrió el deslave.
La tormenta Manuel que azotó el estado de Guerrero se fortaleció y llegó a la categorÃa de huracán, y el jueves tocó tierra por segunda vez, ahora en las costas del estado norteño de Sinaloa, en el PacÃfico. Por la tarde se debilitó y en la noche, cuando estaba sobre la Sierra Madre, ya era un sistema de baja presión, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
En Sinaloa, autoridades de Protección Civil reportaron la muerte de tres personas tras el paso de Manuel: un pescador, un niño que cayó en un arroyo y un joven cuyo vehÃculo fue arrastrado.