El agente del servicio secreto británico Gareth Williams, cuyo cadáver fue encontrado dentro de una bolsa de deportes en su residencia de Londres hace cinco años, había hackeado datos privados del expresidente de EE.UU. Bill Clinton.

Aparecen nuevos detalles del caso de la misteriosa muerte del criptógrafo Gareth Williams. El espía del MI6 había obtenido la lista de los invitados a un evento en el que debía participar Bill Clinton, informa el diario 'The Sun' citando una fuente de la inteligencia británica.

Gareth Williams consiguió la lista para un amigo suyo que también iba a acudir a la reunión.

Según explica la fuente, el entonces director del MI6, John Sawers, estaba muy enfadado con la nueva filtración, que se produjo en un momento de creciente tensión entre el MI6 y los servicios de seguridad estadounidenses.