SANTO DOMINGO, RD.- El presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario dijo que hay sectores que lo acusan de dictador, racista, antihaitiano y xenófobo. Dijo que esos epÃtetos se dan porque en su condición de titular de ese organismo no ha aceptado ni va a aceptar “el chantaje de que todo el mundo tiene derecho a la nacionalidad dominicanaâ€.
“El origen de esas crÃticas descansan en que hay personas que creen que la nacionalidad nuestra es un papel barato que puede darse a cualquiera sin importar las condiciones y los requisitosâ€, acotó.
Indicó que las decisiones que se han tomado obedecen a las decisiones del Pleno de la JCE y no de manera personal, y en el aspecto que corresponde a la nacionalidad dominicana no ha tomado una sola decisión que no haya sido emanada de ese organismo de elecciones.
“Sin embargo no me importa que esto ocurra, ni tengo temor a seguir manteniendo esa posición porque prefiero renunciar de la junta que renunciar a esa posición, que es con la que me siento realmente identificado esencialmenteâ€, acotó
Rosario, dijo que cuando en la República no haya mecanismos de control que garanticen que las polÃticas públicas responden a un mandato constitucional ilegal, desde ese momento se desintegra como nación.
El presidente de la Junta Central Electoral dijo que el actual Tribunal Electoral tiene el reto ahora de conocer el tema de la nacionalidad y fallarlo de manera definitiva en el sentido que sea decisión acogida por la JCE.
Opuesto al voto preferencial
Por otro lado Roberto Rosario Márquez, lanzó ácidas crÃticas a la aprobación del voto preferencial alegando que el mismo no es equitativo ni igualitario ni democrático, pero que si los legisladores quieren voto preferencial tendrán voto preferencial.
“No es responsabilidad de la Junta Central Electoral definir esa figura o instrumento del sistema electoral dominicanoâ€, afirmó.
Precisó que será exclusiva responsabilidad de los senadores y diputados la consecuencia de la aprobación de esta ley.
Roberto Rosario se expresó en esos términos luego de dejar inaugurada una oficina de la JCE en la provincia de La Vega en la que también participaron los miembros de ese organismo Rosario Graciano, César Féliz y Féliz y Eddy Olivares, además de autoridades civiles y militares de la zona.