Santo Domingo, RD.-El ex juez de la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional,  Manuel Ulises Bonnelly Vega, dijo este lunes que la evidencia del bajo presupuesto  que recibe el Poder Judicial se demuestra en que a la fecha no ha podido  poner en funcionamiento un gran número de tribunales,  como son: La Cámara Penal de Corte de Apelación  de Santiago y la Corte de Apelación de la provincia Santo Domingo.

El ex magistrado explicó que esa precariedad del presupuesto del  Poder Ejecutivo radica en que las salas de esas cortes no se pueden poner a funcionar, debido a que no tienen espacio físico.

Indicó que la falta de funcionamiento de las salas de las  referidas cortes va  en detrimento  director de la ciudadanía, porque  ven mermado el servicio del Poder Judicial, debido al bajo presupuesto del mismo, que desde hace  años  no ha sido aumentando, salvo un  ajuste que se hizo el pasado año.  

El magistrado Manuel Ulises Bonnelly Vega  presentó su renuncia ante el Consejo del Poder Judicial, el pasado jueves 15 de agosto, con efectividad al día 30 del mismo mes, indicando que aunque ama profundamente el ejercicio de juez, en el cual ha servido durante 15 años “tomé la difícil decisión de abandonarlo motivado, principalmente, en la necesidad de encontrar mejores perspectivas para el desarrollo de su familia, y pasaré al ejercicio liberal de la profesión de abogado.

Asimismo, Bonnelly Vega dijo durante su participación en el programa A Diario, que se transmite por  Tele 15, que  mientras a los abogados no se les coarta sus funciones,  a los   magistrados  sólo se les permite  la docencia como segundo trabajo.  

Dijo que aunque el aspecto económico es importante, como profesional se van cerrando ciclo, y los jueces van creciendo y culminan con  las altas cortes.

“A mí me parece que a la salida mía y de otros jueces cederá espacio a otros profesionales joven y  preparados, y a mí me llegó mi momento de hacer el cambio, y si hubiese estado en la Altas Cortes eso me  había obligado a un período 7 años”, indicó.

No obstante a estas declaraciones de Bonnelly,  un juez de carrera,   se ha observado  también  que otros jueces que han abandonado voluntariamente el ejercicio judicial por razones similares y que prefirieron pasar al ejercicio de la profesión.

Como son los casos de los ex jueces Juan Manuel Guerrero y Erick Hernández de la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, así como Frinette Padilla del Tribunal Contencioso Administrativo.

Es bien sabido que los  sueldos bajos  y las reducidas elecciones de ingresos que tienen los magistrados estarían dando como consecuencia  la renuncia de los jueces, para dedicarse al servicio privado.

También se  da  la situación, que no es rara en el país, que por “padrinaje” se consiguen escalar a posiciones en el Poder Ejecutivo, muchas veces sin tomar en cuenta os años se servicios, méritos y la calidad del trabajo de un juez.

NÓMINA DEL PODER JUDICIAL

La nómina del Poder Judicial es la siguiente: los jueces de la Suprema Corte de Justicia devengan un salario o bruto de RD$345,978.43; los magistrados de cortes, ganan RD$158,400.00 por mes, pero con descuentos se colocan en RD$125,000,   y los jueces del Tribunal Superior Administrativo cobran un salario de RD$142,560.

Asimismo,  los jueces de Tribunal de Tierras RD$132,000; un juez coordinador RD$112,200; de Primera Instancia RD$92,400 y de Paz RD$59,400.