“República Dominicana  desconoce la auto concedida autoridad universal de que cree gozar el gobierno norteamericano en materia migratoria y de derechos humanos, y rechaza los términos falaces de su declaración”, expresó Miguel Mejía, secretario general del Movimiento Izquierda Unida (MIU).

Mejía dijo que tal y como se esperaba, el inicio del proceso de repatriación de inmigrantes indocumentados, que no se acogieron al Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, ha sido como un pistoletazo disparado en la línea de partida, indicando el inicio de una nueva y más virulenta etapa en la campaña dirigida a limitar la soberanía nacional y a impedirnos ordenar nuestro país.

“Como si estuviesen preparados de antemano los textos de los documentos condenatorios, las exhortaciones farisaicas y los lamentos hipócritas, poco ha mediado entre el inicio del proceso de deportaciones previsto en la ley, y el coro de voces destempladas que se elevan para criticarlo. Valdría la pena preguntarse si estos corifeos alzan también sus voces iracundas cuando los gobiernos de Estados Unidos, Canadá o los países de la Unión Europea deportan a sus indocumentados, en cantidades industriales y de manera inmisericorde”, agregó en una nota de prensa.