El subdirector de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret) llamó a la población a no preocuparse con el servicio que ofrece al país el Metro de Santo Domingo, y dijo que las averias se presentan en todos los metros del mundo.
Leonel Carrasco explicó que la causa que provocó la paralización de ocho estaciones de la Línea II del Metro por cinco horas el pasado lunes se debió a un cortocircuito producido por el desgaste de un aislante, que afectó un seccionador de las parada Rafael Tomás Fernández Domínguez.
“Es que el Metro es eléctrico completamente, y cualquier fallo es eléctrico. No es una máquina de combustión interna”, apuntó el funcionario.
Carrasco afirmó que los dos contratistas responsables del mantenimiento electromecánico del Metro reciben su pago religiosamente, por lo que descartó que los inconvenientes se deban a la interrupción del servicio de las empresas.
Recordó que la energía del Metro proviene del sistema eléctrico nacional, el cual tiene un 99.10 de eficiencia, y si fallare, la Opret cuenta con una planta de emergencia de 43 mega que mueve las dos líneas y le sobra energía
Carrasco comentó que el mes pasado en una asamblea donde participaron representantes de 30 naciones de América y Europa, el Metro de Santo Domingo quedó posicionado entre los países de mayor eficiencia en el servicio de este tipo de transporte, con un 99.7 %
POCAS FALLAS
Dijo que durante los seis años y ocho meses de su puesta en funcionamiento, el moderno sistema de transporte ha fallado pocas veces, y que en los últimos dos meses no ha pasado de cuatro inconvenientes.
Agregó que el mantenimiento del metro se hace todos los días, de manera obligatoria, desde las 12:00 de la noche hasta las 4 de la madrugada.
Se recuerda que el pasado lunes, la Línea II del Metro presentó una falla eléctrica desde las 2:00 p.m. hasta las 7:00 p.m, como consecuencia de la falla cientos de pasajeros se vieron forzados a utilizar otros medios para llegar a su destino.
La Opret facilitó guaguas para transportar a los usuarios, debido a que la reparación de la avería se tardó cinco horas.