La dirigente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), y embajadora del país ante la República China de Taiwán, Rafaela "Lila" Alburquerque, advirtió este jueves en "El Gobierno de la Mañana" , que ante las "humillaciones" de las que dijo es objeto en su partido, no asistirá a la audiciencia del Comité Disciplinario que fallará el lunes sobre su caso.

"Si me quieren botar el lunes, que me boten, no iré a ningún tribunal, me quedo botada y nunca más en mi vida me pongo una gorra colorada", dijo la expresidenta de la Cámara de Diputados, en una llamada en la que reiteró sus aportes al PRSC .

Lila Alburquerque ratificó su apoyo a la reelección del presidente Danilo Medina, tras recordar que fue abierta sobre este asunto en sus declaraciones a la prensa porque estaba segura de que era la línea del PRSC, ya que durante una reunión de altos dirigentes en la que participó se acordó que los legisladores reformistas votaran a favor de la modificación constitucional para restablecer la reelección presidencial.

"Si me quieren botar, que me boten (...), la mujer mejor valorada en el PRSC soy yo", declaró la seis veces diputada reformista.

La abogada resaltó que tiene 40 años de su vida en las filas del "partido colorao" sin violar los estatutos, "acatando decisiones, me gusten o no" y apoyando a los candidatos aunque no sean de su simpatía.

Estaba planeado

Rafaela "Lila" Alburquerque aseguró que el proceso legal, cuyo objetivo sería expulsarla, está planificado.

Confesó que "ha sido objeto de humillaciones, maltratos, que a ningún reformista le han hecho".

La embajadora declaró que a pesar de que pudiera gestionar manifestaciones de apoyo por sus seguidores, ha preferido callar y mantenerse en bajo perfil, porque entiende que "no ha violado nada".

Lila subrayó que siempre ha estado al frente de su partido y que inclusive se costea sus pasajes aéreos desde Taiwán para venir a las actividades relevantes.

Afirmó que su partido es más importante que su cargo y que con el apoyo al proyecto reeleccionista no busca mantenerse en ese puesto. "Yo no soy botella, he cumplido con mi trabajo, quisiera estar aquí con mi marido y mi familia", apuntó.