Unos 705 mil hogares pobres del paÃs no cuentan con sanitarios para hacer sus necesidades fisiológicas, según los resultados del Estudio Socioeconómico de Hogares basado en Ãndice de Calidad de Vida, presentado por la vicepresidenta Margarita Cedeño de Fernández, que involucró a un millón 700 mil hogares, en los que se tomó en cuenta variables como tipo de vivienda y de pared, piso, techo y el hacinamiento de sus ocupantes.
También acceso a agua potable, analfabetismo, eliminación de excretas, el tipo de combustible empleado para cocinar y servicios como recogida de basura y alumbrado. Arrojó que 282 mil hogares no tienen acceso a agua potable y 245 mil familias cocinan con leña o carbón.
La iniciativa categoriza el Ãndice de calidad de vida del 60 por ciento de los hogares pobres del paÃs sobre la base de acceso a educación, salud, vivienda y los servicios básicos que estos reciben.
Se trata de un documento realizado por el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben), durante el perÃodo comprendido entre septiembre de 2012 y marzo 2013, que busca integrar a las instituciones públicas y privadas que invierten en combatir la pobreza, de forma tal que optimicen sus recursos y los focalicen hacia los segmentos poblacionales donde se determinó que existen mayores niveles de carencias y necesidades.
Los resultados del estudio serán una herramienta que permitirá a la Vicepresidenta de la República, a través del Gabinete de PolÃticas Sociales, continuar orientando el gasto social hacia los más desposeÃdos y desarrollar más acciones de acompañamiento con las familias más necesitadas, además de ayudar a que estas logren su propio desarrollo.
La información surgida del Estudio Socioeconómico de Hogares está enfocada en la población residente en las áreas identificadas como prioritaria I y II, por lo que la población cubierta en el análisis representa el 60 por ciento del total que arroja el IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010.
A la presentación asistieron representantes de los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), quienes ofrecieron el apoyo técnico y financiero, asà como de las iglesias, entre otros.