El nuncio se hacÃa llamar “Jusepe†para cometer sus desenfrenos
El exnuncio apostólico Jósef Wesolowski era conocido entre los jóvenes que frecuentaban en la zona de la Plaza de Montesinos como “Jusepeâ€.
Esta zona del Malecón de Santo Domingo supuestamente era usada por el religioso para contratar a menores, a los que pedÃa practicar actos sexuales.
Asà lo identificó un adolescente de 13 años que aparentemente fue vÃctima del exembajador del Vaticano en el paÃs, cuando en una entrevista concedida a la periodista Nuria Piera, no titubeó para identificar a Wesolowski en una de varias fotos que le presentaron, sin saber que se trataba de un cura el hombre que le pedÃa, a cambio de dinero, masturbarse en su presencia.
“Un dÃa me vio bañándome (en la playa), me llamó, me preguntó mi nombre y me dio 100 pesos… Otro dÃa, nos montamos en una jeepetica gris, Suzuki, y por el lado de Güibia él se paró, sacó un celularcito, me dijo que me masturbara y yo me masturbé. Él se puso a grabarme, después me estaba sobando y me dio mil pesosâ€, dijo el menor que trabaja como limpiabotas en la zona.
El joven contó en el programa de investigación periodÃstica Nuria, transmitido el pasado sábado por Color Visión y que hoy lunes será reproducido por CDN 37, que esto ocurrió hace unos siete meses y desde ese momento vivió la experiencia “como dos o tres veces másâ€. De “Jusepeâ€, dijo que se veÃa una persona discreta, que hablaba directamente pero no saludaba, ni hacÃa señas.
Las declaraciones del muchacho sustentan que al destituido representante de la Santa Sede, el pasado 26 de agosto, le gustaba frecuentar la zona buscando menores de edad que trabajaban en las calles, y les pagaba entre 500 y mil pesos para grabarlos con su teléfono, mientras él les tocaba sus partes Ãntimas y ellos se masturbaban. “¿Sabes que eso está mal o lo ves como algo normal?â€, le preguntó Nuria al joven, a lo que él exclamó: “¡uno lo hace por necesidad!â€.
Al cuestionarle cómo sabÃa él que el exnuncio también recurrÃa a otros menores, contestó que veÃa a sus compañeros montarse en esa yipeta y que a veces se llevaba tres, cuatro y hasta cinco de ellos a un lugar próximo a Boca Chica, que parecÃa ser una casa alquilada.
“Sobaba a todos los muchachos y empezaba a masturbar a uno, a todos nosotros… A mà me llevó una sola vez, pero a otros varias veces… Nos tenÃa allà como dos o tres horas y para traernos nos dejaba siempre en Villa Duarteâ€, comentó el muchacho.
Asimismo negó que el religioso en esos momentos tomara alcohol o le brindara a ellos. Esas peticiones las cumplÃan todos al mismo tiempo y también eran grabadas por Wesolowski, apuntó.
El joven que dio su testimonio ahora está bajo custodia de la FiscalÃa del Distrito Nacional, para fines de investigación.
Las seducciones del nuncio eran variadas
El adolescente detalló que uno de sus compañeros, de unos 15 años, le contó que con Wesolowski adquirió RD$1,500 para comprarse un par de tenis. “Él fue un poco más allá… Al otro muchacho, que es un moreno, él (Wesolowski) le pagaba y hasta lo besaba en la bocaâ€.
En el programa de investigación periodÃstica Nuria, otras dos versiones recogidas también en la Plaza de Montesinos coinciden en que el religioso acostumbraba a ir al lugar.