Santo Domingo, República Dominicana.- El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro, declaró este jueves en Washington, Estados Unidos, que la misión de ese organismo internacional que visitó la semana pasada a la República Dominicana para conocer sobre el proceso migratorio en base a la aplicación del Plan Nacional de Regulación de Extranjeros, lo hizo atendiendo una invitación de su Gobierno, y que lo mismo sucedió con Haití.
Se recuerda que durante la visita al país de una misión de la OEA, el propio Gobierno que lo invitó, advirtió a través de su ministro administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, que no aceptará intromisión de ese organismo en los asuntos internos.
Ramón Peralta proclamó en esa ocasión, que la República Dominicana tiene un derecho soberano, por lo que bajo ningún concepto permitirán que le tracen pautas, mientras que el presidente y candidato del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle, también dijo que se trataba de una intromisión, llamando incluso a una protesta cívica y patriótica del pueblo hasta que los integrantes de la comisión de la OEA abandonaran el país.
Con la aclaración implícita del secretario general de ese organismo, queda claro entonces, porque se produjo esa visita al país.
La noticia sobre la invitación del Gobierno a la OEA para visitar la República Dominicana había corrido en círculos periodísticos del paìs, pero se conocían pocos detalles de la misma, lo que Almagro busca dejar aclarado.
En una entrevista en CNN en espanol, Almagro indicó que el tema de la migración tiene quwe ser abordado con bastante urgencia, por lo que la OEA quiere que se produzca una reunión entre ambas partes a la vez (República Dominicana y Haití).
“La misión (de la OEA) se reunió con las autoridades dominicanas y haitianas por separado. Tenemos que juntar a ambas partes, confrontar las ideas y encaminar un programa para solucionar esto”, apuntó el secretario general.
La OEA efectuó una visita a Haití y la República Dominicana entre los días 10 y 14 de julio, a invitación de ambos países, para tender puentes y recabar información con la que elaborar un informe detallado sobre la situación, dijo el secretario general de ese organismo internacional.
La delegación de la OEA estuvo encabezada por Francisco Guerrero, al que acompañó Gabriel Bidegain, asesor del secretario general.
La misión, anunciada por Almagro en un Consejo Permanente del organismo hace dos semanas, comenzó el pasado viernes en Santo Domingo y terminó este martes en Puerto Príncipe. De esa visita se está elaborando un informe que Almagro aseguró que se presentará “la semana que viene”.
“Se ha avanzado mucho, pero tenemos que lograr una solución definitiva a este problema.
Ello implica que ambas partes acuerden variables fundamentales para atender el tema de migración. Esta es una isla pequeña con dos países, con realidades sociales, económicas y políticas muy diferentes”, manifestó.
Las históricamente tensas relaciones entre los dos países de la isla La Española se han acentuado desde que el 17 de junio pasado cuando el Gobierno dominicano puso punto final a su plan para regularizar a extranjeros indocumentados, la mayoría de ellos haitianos.
El Plan Nacional de Regularización de Extranjeros surgió como parte de las medidas tomadas por el Gobierno para hacer cumplir la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional (TC), que establece los parámetros para obtener la nacionalidad dominicana.
Esa disposición estipula que no son dominicanos los hijos de inmigrantes indocumentados a pesar de haber nacido en el país, ni tampoco los descendientes de extranjeros “en tránsito” en la nación.
Esta decisión afectó principalmente a miles de haitianos indocumentados residentes desde hace años en territorio dominicano y a sus descendientes nacidos en el país.
Haití y entidades no gubernamentales como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han acusado a República Dominicana de convertir en apátridas a miles de haitianos con el nuevo plan migratorio.
El Gobierno dominicano ha rechazado esas acusaciones y ha señalado que Haití no otorgó los documentos de identidad a miles de sus ciudadanos cuando tuvo toda la oportunidad de hacerlo.
Según la información oficial, un total de 36.593 indocumentados han abandonado voluntariamente República Dominicana desde el pasado 18 de junio, un día después de que venciera el plazo de inscripción en el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros.