Respalda editorial

Señor director. El editorial del pasado 8 de julio, titulado “Hay que avanzar”, no tiene desperdicios, importantes y puntuales observaciones las que con tanta profesionalidad señalan y que nos sirven de inventario de la mitad del año.

Tenemos la tendencia a estancarnos en un tema y obsesionarnos hasta un punto límite, luego de ahí, olvidamos para siempre el asunto, lo ideal es como bien lo señalan en su editorial, dejar fluir las cosas, con la presión solo obstruimos el canal por el que deben correr suavemente, no a la velocidad de la luz como a veces deseamos que circulen.

Pero como también señalan, tenemos una tendencia tan perjudicial como la primera, soltamos las cosas y nos olvidamos de darle seguimiento para ver si están circulando adecuadamente o hubo algún tipo de “tapón” que las mantiene paralizadas o deficientes en su funcionalidad sin poder lograr los objetivos deseados.
Idalia Harolina Payano Tolentino
Ciudadana

Sobre el marxismo

Señor director: A propósito del artículo “los sobrevivientes del marxismo”, creo que Miguel Guerrero sabe mejor que nadie que en la Unión Soviética y sus países aliados nunca se llegó a implantar realmente el comunismo como Marx lo había propuesto.

Y esto es porque, en primer lugar, muchos de esos países transitaron de un sistema feudal monárquico a dictaduras socialistas sin pasar por un período liberal intermedio, cosa esencial según el materialismo dialéctico para la creación de una clase obrera, una burguesía, y el capital, ingredientes necesarios a su vez para una verdadera y efectiva dictadura del proletariado.

Y, en segundo lugar, porque el sistema político que se implantó en estos socialismos no fueron democracias directas basadas en los soviets, como había propuesto Lenin, sino que degeneraron en dictaduras estalinistas, maoístas y juchés.
Alejandro Guzmán gómez
Ciudadano

Contaminación sónica en RD

Señor director: La contaminación por ruido es rampante en nuestro país, esto atenta contra la paz ciudadana.

En los predios del Estadio Olímpico y del nuevo anfiteatro Nuryn Sanlley, la vida se hace insoportable cuando hay espectáculos. Se hace caso omiso a que en las inmediaciones hay zonas residenciales y hay gran número de clínicas y hospitales. ¡Basta ya! ¡Hay que regular el ruido!
Ana González
Ciudadana