El ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Navarro, ratificó este viernes ante la Misión de Observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) que el gobierno del presidente Danilo Medina ha establecido los mecanismos de control para garantizar que no ocurran deportaciones masivas de hatianos y otros extranjeros en situación migratoria irregular, violaciones a los derechos humanos y casos de apatridias durante la ejecución del Plan de Regularización de Extranjeros.

Recordó que el proceso ha permitido que más de 288 mil personas con situación migratoria irregular hayan podido iniciar su proceso de regularización y están en camino de recibir su estatus legal.

Tras darle la bienvenida a la comisión designada por la OEA para observar el proceso de regularización, en su mayoría haitianos, Navarro significó que la iniciativa ha estado estrictamente apegada a las leyes dominicanas y a las mejores prácticas internacionales en materia migratoria.

En su mensaje de bienvenida pronunciado en el Salón de Recibo de la Cancillería, Navarro calificó de "infundadas" las acusaciones que se hacen en contra de la República Dominicana, "pues no es verdad que exista apatridia ni el interés de deportar en ningún grupo de extranjeros en particular, y mucho menos a ciudadanos dominicanos".

El funcionario refirió que el plan de regularización surgió tras la sentencia 168-13 dictada por el Tribunal Constitucional dominicano, que "en efecto generó preocupación en algunos sectores nacionales e internacionales".

Expuso que para enfrentar el problema de la aparente retroactividad de la ley, el gobierno del presidente Medina pasó la  ley 169-14 aprobada en el Congreso Nacional, la cual reconoce que las personas posiblemente afectadas por la sentencia del Tribunal Constitucional son dominicanos o dominicanas de pleno derecho.

"En resumen, decimos y mantenemos que no hay ni un solo caso de apatridia en la República Dominicana", enfatizó Navarro ante la misión integrada por Francisco Guerrero, Gabriel Bidegain, Steven Griner, Rebeca Omaña, Ian Edwards y Pablo Sandino Martínez.

Expuso que el Gobierno ha hecho un mayor esfuerzo al proporcionarles a aquellos extranjeros carentes de algún documento de identidad, la oportunidad de alcanzar la nacionalidad dominicana en un período de apenas dos años.

Agregó que el proceso de regularización se realizó gratuitamente para los interesados, además de aceptarles una cédula, acta de nacimiento o sólo el pasaporte como documento de identidad, "e incluso, en un acto de alta confianza y condescendencia con el gobierno haitiano, se registraron aquellos que presentaron algún documento provisional de la Embajada de Haití en el país".

Dijo que a todos los extranjeros que se acogieron al plan se les está documentando a través de una base de datos biométricos que permitirá darles mayor seguimiento y consolidación del ordenamiento migratorio, además de que unos 7 mil estudiantes universitarios de origen haitianos se les ha concedido visa de permanencia hasta por cinco años sin costo alguno para que puedan completar sus estudios.

"Distinguidos visitantes, sepan ustedes que si no se han regularizado más personas no ha sido por falta de voluntad del gobierno dominicano para que se regularicen. Quienes no lo han hecho ha sido o porque el gobierno de Haití no los ayudó proporcionándoles documentos de identidad o bien porque esas personas no obtemperaron a las facilidades para su regularización. Esa es la realidad y toda la verdad", refirió.

Indicó que, contrario a lo que se ha especulado en el sentido de que las deportaciones de extranjeros en condición irregular tiene el propósito de sacar dominicanos en condición de apátridas por sus orígenes haitianos, "el gobierno dominicano ha tomado todas las prevenciones de lugar para que, gracias al registro biométrico y la documentación en posesión de los extranjeros regularizados, se eviten cuantos errores humanos imaginables en cuanto se reanuden las deportaciones que fueron suspendidas por decreto presidencial en el 2013".

Expresó que "la salida voluntaria de nacionales haitianos a su país es eso, voluntaria. Regresan no porque haya algún clima de terror como se puede comprobar en nuestros barrios y campos, donde haitianos y dominicanos conviven de manera pacífica. Es decir, no se trata de deportaciones inducidas o veladas”, expuso.