Barack Obama, prestigioso abogado, sorprendió al mundo tras ser electo -en el 2008- Presidente de Estados Unidos.

Se convirtió en el primer afroamericano en ocupar la magistratura del Estado de la poderosa nación del Norte.

Fue juramentado el 20 de enero del 2009 como el Presidente de Norteamérica número 44. George Washington, el carismático líder político nacido en Vermon, Virginia, tiene el alto mérito de ser el primer Presidente de EE.UU al gobernar entre 1789 y 1797.

Obama, quien llegó a la Casa Blanca muy joven -a la edad de 47 años- prestó juramento sobre la biblia que utilizó otro histórico mandatario estadounidense, el mítico Abraham Lincoln.

En sus primeras palabras como presidente de USA, Obama -hijo del economista keniano Barack Obama (padre), fallecido en 1982, y de la antropóloga estadounidense Ann Durham, fue enfático y agradecido de su pueblo, que le dio un voto abrumador, al pronunciar un florido discurso tras presentar juramento.

Con un voz fuerte y ante una multitud bien atenta, Obama -y esta proclama me llamó poderosamente la atención al verlo por la televisión, transmitida su juramentación por la cadena CNN en español- hizo un llamado a los pueblos y gobiernos del mundo, al decir que “Estados Unidos es una nación amiga y que está lista para retomar el liderazgo”.

Su reelección, en noviembre del 2012, no fue sorpresa, pues los estadounidenses estaban conscientes de que Obama había realizado un buen gobierno y que trabajó para resolver muchos problemas (principalmente los de la abrumada economía, de la educación y la salud).

¿Cuál será su nuevo trabajo?

Obama dejará de ser inquilino de la Casa Blanca en enero del 2016 para dar paso al Presidente de Estados Unidos número 45, desde que esta gran nación logró su Independencia el 4 de julio de 1776.

¿Cuál será su nuevo trabajo?

Barack Obama, quien en el 2009, un año después de llegar al gobierno fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz (distinción bien merecida), deberá volver a su oficio de abogado. Pero, además -es lo más probable- comenzará a realizar un nuevo rol: El de conferencista.

Es decir, como casi siempre ocurre con los expresidentes de USA, Obama de seguro que será contratado para dar conferencias en varias partes del mundo, especialmente en Europa y su país.

Pero también tendrá tiempo para volver a trabajar como escritor y quizás hasta escribir un libro sobre sus vivencias en ocho años como Presidente.

Precisamente estoy en los finales de la lectura de su interesante libro -una exquisita biografía- titulado “Los sueños de mi padre”. Su primera obra, “La audacia de la esperanza”, tuvo una extraordinaria acogida.

De manera que Barack Obama, cuando termine su gestión en la Casa Blanca, tras tomarse un merecido descanso con su familia, tendrá el tiempo suficiente para seguir aportando a su país aplicando sus vastos conocimientos intelectuales y experiencia como estadista. ¡Qué le vaya muy bien en sus nuevos roles!