El presidente del ministerio Jesús es Sanidad y Vida Eterna Inc., reverendo Domingo Paulino Moya, dijo que el embajador norteamericano en el país, James Brewster, se pasó de la raya al participar en una caminata gay realizada el pasado fin de semana.

“Al participar y patrocinar una marcha de homosexuales, lesbianas y transexuales, junto a su compañero sexual, no solo violentó las leyes nacionales y la moral, sino que transgredió normativas internacionales que rigen aspecto básicos de la vida diplomática”, expresó Paulino Moya.

El vocero cívico político cristiano enfatizó que “este diplomático foráneo aprovecha debilidades de nuestro sistema político para incentivar prácticas aberrantes y que se contraponen a las leyes divinas”.

Aseguró, además, que este representante del gobierno de Barak Obama  provoca  a la comunidad religiosa del país con sus acciones anti natura, lo que está buscando un frente cívico político nacional que enfrente esta actividad de sodomía, lo que contribuye a profundizar la degeneraciones moral de un país como el nuestro que atraviesa serios problemas en su orden ético-moral.

Paulino Moya, entiende que, “las acciones del embajador  Brewster deben provocar del gobierno del presidente de la República, Danilo Medina Sánchez, una reacción que motive a una conversación la que podía ser elevada al departamento de Estado norteamericano, vía Cancillería, en el entendido de que las actividades de promoción  del homosexualismo en el país, son atentatorias a las relaciones del gobierno con las iglesias cristianas de aquí y la Constitución,  lo que en un momento electoral podría provocar un daño político significativo al proyecto reeleccionista del actual mandatario de la nación”. 

El reverendo declaró que no es un secreto que la presencia de Brewster en la Republica Dominicana causa molestia a la comunidad cristiana del país y el presidente Medina sabe que este desde que inició su funciones aquí hace uso inapropiado de sus facultades diplomáticas.

El líder cívico cristiano vio extraño que los “nacionalistas de pacotilla” no digan nada ante esta agresión diplomática en suelo dominicano, silencio que delata su hipocresía y los deja en una situación sujeta a ser juzgada por los buenos dominicanos y ante el trono divino de Dios.

Concluyó diciendo que la comunidad cristiana de hoy no está acéfala en el orden político y social donde en el presente cuenta con voces autorizadas, valoradas a nivel nacional, que tienen la oportunidad de influir en el electorado nacional que  decidirá el año próximo quien regirá los destinos de la Nación.