Con informaciones de Agencias
"El piloto pidió volver a la base, lo cual significa que tenía una avería", explicó una autoridad militar.
Continúan las labores para encontrar nuevas víctimas del avión militar que se estrelló el pasado martes en Indonesia, donde al menos 162 personas perdieron la vida, y que según una información preliminar tenía una avería.
El avión tuvo problemas poco después del despegue.
"Recuperamos 141 cuerpos", dijo Agustinus Tarigan, portavoz policial. El balance anterior informaba de al menos 116 muertos.
El avión, un Hércules C-130 de 51 años, se estrelló el martes en una zona residencial de esta ciudad de más de dos millones de habitantes, provocando daños en edificios e incendiando vehículos.
Los equipos de rescate despejaban el miércoles montañas de escombros a la búsqueda de eventuales víctimas.
Muchos pasajeros del avión, que había despegado a las 12H08 (05H08 GMT) desde una base militar y se estrelló en la ciudad dos minutos después, son miembros de las familias de los militares y mujeres. Al menos un niño figura entre las víctimas.
El aparato transportaba a 12 miembros de la tripulación y a 101 pasajeros, había informado el martes el jefe del ejército del aire indonesio, Agus Supriatna. "No, no hay ningún superviviente. Acabo de regresar del lugar del accidente", había indicado.
Los socorristas locales también señalaron el martes que murieron tres personas en tierra, pero el balance de víctimas podría empeorar.
El avión tuvo problemas poco después del despegue. "El piloto pidió volver a la base, lo cual significa que tenía una avería", explicó Supriatna, que apuntó a un posible "problema de motor".
El Hércules C-130, construido en 1964, estaba "en muy buen estado", aseguró el jefe del ejército del aire. Transportaba material militar cuando se estrelló sobre la zona residencial formando una bola de fuego y destrozando varios edificios de la zona residencial.
Las operaciones de rescate se centraron en esa zona residencial recién construida, donde llegaron rápidamente las ambulancias, mientras numerosos habitantes, nerviosos, se precipitaban al lugar de los hechos.
"Los cuerpos se encontraban entre los restos del aparato y en los edificios. Los trasladamos uno por uno al hospital Adam Malik", dijo a la AFP, Mardiaz Dwihananto, el responsable de la policía de Medan.