Human RighsWatch, quien ha venido a criticar a la Repúblicar Dominicana por las repatriaciones de haitianos, fue expulsado de Venezuela, cuando ese país era gobernado por el fallecido Hugo Chávez, o sea, que se trata de una persona reincidente en la materia

Entre el rosario de críticas contra el país, Rights Watch aseguró que República Dominicana le está negando el derecho a una nacionalidad a decenas de miles de dominicanos, que además, están en riesgos de ser expulsados a Haití.

CARACAS – El presidente Hugo Chávez expulsó de Venezuela a una delegación del grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, luego de que esa organización con sede en Estados Unidos lo criticó por erosionar la democracia en sus casi 10 años en el poder.

La decisión podría tensar más aún los lazos del gobernante de izquierda con Estados Unidos, el principal consumidor del petróleo de Venezuela, una semana después de que Chávez expulsó al embajador de Estados Unidos en Caracas.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, calificó el jueves a Venezuela como una autocracia.

Human Rights Watch (HRW) es un grupo independiente pero Chávez dice que colabora con el Gobierno de George W. Bush en una campaña para derrocarlo.

Venezuela expulsó a José Miguel Vivanco y a Daniel Wilkinson, que durante una conferencia de prensa el jueves difundieron un reporte sobre los derechos humanos en la nación sudamericana.

Los representantes de Human Rights Watch fueron expulsados por “agredir a las instituciones de la democracia venezolana, inmiscuyéndose ilegalmente en los asuntos internos de nuestro país,” dijo el Ministerio de Información venezolano.

Por su parte, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, dijo que la delegación de Human Rights Watch “vilipendió” e “hirió” a las instituciones del país sudamericano.

“Se condujo al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, se le ingresó a un vuelo internacional, el más inmediato (…) y en este momento se encuentra fuera de espacio aéreo venezolano,” dijo Maduro al canal estatal de televisión.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, en un comunicado difundido la madrugada del viernes, dijo que Vivanco “ha violentado la Constitución y las leyes de la República Bolivariana de venezuela.”

El director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, dijo en la víspera que el Tribunal Supremo de Venezuela está parcializado por el Gobierno del presidente Hugo Chávez.

La organización de derechos humanos, con sede en Nueva York, afirmó que en el país no existe separación de poderes y apuntó en particular a los 12 magistrados electos en el 2004 por mayoría simple del Parlamento, que ampliaron las plazas de 20 a 32.

HRW consideró que el rol de esos jueces es decisivo para favorecer al Gobierno.

Fuente: Reuters(Reporte de Saul Hudson; con información adicional de Deisy Buitrago, editado en español por Hernán García)

 

La actitud de José Miguel Vivanco frente al ataque que ayer fue centro en la presentación de un estudio sobre la situación de los ascendientes haitianos realizado por la ONG Human Rights Watch, deja en evidencia que el hombre está entrenado a mantener la serenidad frente a situaciones bastante incómodas. Y no es la primera vez que su persona se encuentra en el ojo de un huracán.

En septiembre del 2008 un informe sobre la situación de las libertades públicas en Venezuela durante los 10 años de mandato del presidente Hugo Chávez, fue razón suficiente para el Gobierno venezolano expulsara del país a Vivanco, quien es director para América de esta ONG, dedicada a la defensa de los derechos humanos y con presencia en más de 40 países.

Para ese momento, el comunicado de la cancillería venezolana argumentaba lo siguiente: "Este ciudadano, portador de pasaporte chileno, ha violentado la Constitución y las leyes de la República Bolivariana de Venezuela, agrediendo a las instituciones de la democracia venezolana, inmiscuyéndose ilegalmente en los asuntos internos de nuestro país". Era la primera vez que Venezuela expulsaba a un organismo internacional por inmiscuirse en asuntos internos.

El canciller de ese país era el actual presidente Nicolás Maduro, quien en ese entonces advirtió que “todo aquel que pretenda inmiscuirse en los asuntos internos venezolanos recibirá el mismo tratamiento que Vivanco”.

Ayer, Vivanco vivió en el país un ácido encuentro con los periodistas dominicanos. En un informe de la organización titulado “Somos dominicanos, somos dominicanas. Privación arbitraria de la nacionalidad en la República Dominicana”, la entidad con sede en Estados Unidos concluye que República Dominicana le está negando el derecho a una nacionalidad a decenas de miles de dominicanos, que además, están en riesgos de ser expulsados a Haití.

El estudio también documentaba que dominicanos de ascendencia haitiana habían sido detenidos arbitrariamente “y en ocasiones enviados por la fuerza a Haití”, a pesar de contar con la documentación dominicana adecuada. Fue básicamente el dato de las deportaciones lo que caldeó el ánimo de los periodistas que estaban ahí presente que, primero, cuestionaron a Vivanco que mostrara las pruebas y, ante la respuesta poco contundente del señor, los comunicadores continuaron insistiendo, incluso con tono enérgico.

La rueda de prensa que tuvo lugar en un salón del hotel Crowne Plaza comenzó con 30 minutos de retraso y duró casi una hora. Lo primero que hizo Vivanco fue presentarse y, después, pedir disculpas por la tardanza. 20 minutos después de arrancar su discurso para dar conocer los pormenores del estudio, se dio paso a las preguntas de los medios, y consecuentemente se alteraron los ánimos de los periodistas, nunca el de Vivanco.

Algunos de los comunicadores llegaron al punto de que en lugar de preguntar, comenzaron a reclamarle con tono enérgico por qué tanto ataques al país, cuando en Bahamas la situación es crítica para los haitianos. Hasta fotos que mostraban el trato en Bahamas le presentaron a Vivanco para que opinara.

El señor en todo momento mostró una actitud serena e incluso llegó a pedir a los periodistas que leyeran el informe cuando estuvieran más calmados. El estudio presentado ayer fue rechazado de forma “enérgica y categórica” por el Gobierno dominicano.

Vivanco, cuando fue expulsado de Venezuela en 2008, contó desde Brasil al periódico El País que no hubo ningún problema durante la conferencia de prensa en la que se presentó el informe sobre el Gobierno que detallaba, entre otras cosas, la discriminación de ciudadanos por tener ideas contrarias a la línea de Chávez. La respuesta ofensiva en ese caso no salió de los periodistas como ocurrió ayer en el país, sino del propio estado que dio la orden de expulsión.