Como si de una película se tratara, dos asesinos convictos burlaron la seguridad de la Instalación Correccional Clinton en Nueva York.
Así fue la captura de David Sweat.
Telemundo local.
Dicen que Joyce Mitchell, la empleada de la sastrería de la cárcel de Nueva York acusada de ayudar a escapar a dos peligrosos asesinos, tuvo relaciones sexuales con uno de ellos.
Cuomo anunció en su momento una recompensa de $100,000 por información que llevara a la captura de los dos hombres.