Preocuparse por el prójimo eso es lo que ha hecho esta chica de 17 años de Chicago dando una tremenda lección de vida a esta sociedad.

 Y es que luego de haber ahorrado cerca de 150 dólares para el vestido y maquillaje de su fiesta de graduación, esta chica finalmente decide gastar su dinero de otro modo y venir en ayuda a los necesitados que están en la calle.

Decide comprar cajas donde colocará comida, bebida, ropa y productos de cuidado personal para distribuirlas ella misma a personas sin hogar que se encuentran en las calles. ¡Un gesto muy bonito de parte de esta jovencita, bravo!