El ambiente en la frontera Jimaní-Malpasse permanecía relativamente normal este viernes, dos días después de finaizar el Plan Nacional de Regularización, puesto en marcha por el Gobierno para regularizar los extranjeros que viven en el país en condición de ilegalidad, siendo una mayoría de ellos, nacionales haitianos.
Camiones cargados de mercancías entraban y salían por una puerta remendada que no supera los dos metros de altura.
En la tarde del jueves, en el paso fronterizo pocos guardias del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza (Cefront) vigilaban el tránsito, y lucía con cierta tranquilidad el ambiente laboral en la oficina de Migración, en Jimaní
Y según trascendió, el encargado de asuntos migratorios en esa localidad fronteriza estuvo reunido con autoridades haitianas para tratar el tema del protocolo de las eminentes repatriaciones.
El encuentro se realizó en la sede del Cesfront, la cual está a un kilómetro y medio distancia de la frontera, lugar donde se habilitó uno de los siete puestos de tránsito o acogida, que dispuso el Gobierno dominicano.
Jesuita denuncia atropello a haitianos
En tanto, el padre Pedro Cano, representante de los jesuitas en Jimaní, denunció atropellos por parte de las autoridades con los haitianos, y que el Plan de Regulurazión no logró su objetivo, por las “trabas” que pusieron las autoridades dominicanas.