Santiago. El sacerdote Juan Manuel de Jesús Mota (padre Johnny) usó nombre falso para llevar algunas de las menores a resort, según se ha podido determinar en el proceso de las investigaciones hechas por seis instituciones que ofrecen apoyo a las mujeres que sustentan las denuncias. 

Raquel Rivera, vocera del grupo que mañana formalizará la demanda contra el cura, informó que las denunciantes dijeron que en una ocasión el religioso las invitó a una actividad en La Vega y luego se desvió hacia un resort de Puerto Plata, donde se registró con otro nombre.

De las 15 víctimas que maneja el Ministerio Público de Constanza, las entidades brindan apoyo a tres de las mujeres que ofrecieron sus testimonios. Una de las que decidió dar la cara tuvo que mudarse por un tiempo a Santiago, debido a que en los últimos días era asediada por los defensores del cura católico. 

“El sacerdote no solo se aprovechó, sino que abusó de la confianza de los padres cuando pedía permiso para llevarlas a misa en La Vega y Bonao y luego se desviaba y hasta en una ocasión entró a un hotel de Puerto Plata con otro nombre”, expresó Rivera.

En apoyo a las demandantes se sumaron la Coordinadora Mujeres del Cibao, Movimiento Feminista Hermanas Mirabal, el Núcleo de Apoyo a la Mujer, Fundación Mujer Iglesia y Casa Abierta.

Raquel Rivera narró que muchas de las damas tenían apenas 14 y 16 años cuando fueron abusadas por el religioso y advirtió que mantienen la acusación y llevarán el caso hasta las últimas consecuencias, tras precisar que  al menos diez menores de edad fueron abusadas.