La británica Jenny Buckleff de 58 años sorprendió a los invitados el día de su boda, al llegar en un ataúd arrastrado por una moto.

A su llegada, causó sorpresa y confundió a todo el mundo, incluso a su prometido Chris, sin embargo, éste optó por seguirle la corriente y continuar con la boda.

Su sueño no era casarse de blanco, ni llevar un ramo de flores, ni llegar en una gran limusina, ni tener un cortejo con todas sus amigas de la infancia. Su mayor sueño era llegar a su boda en un ataúd.