Esto sucedió en Estados Unidos en el estado de Connecticut, donde una madre llamada LeRoya Moore les quitó la vida a sus dos hijos porque según ella, estarían mejor en el cielo.

Los niños fueron identificados como Daaron de 7 años de edad y Aleisha de 6, y cuando los agentes fueron a su casa encontraron a la mujer con heridas en las manos y un mal olor a gas, también encontraron los cuerpos sin vida de los dos niños.

Dicen que al parecer ella abrió el gas a propósito, luego los investigadore, encontraron una nota en los pies de los niños.

Decía que no podía dejar a sus hijos en el sistema, que ellos estaban en dolor, pero que ahora se encuentran en el cielo, que oró a Dios que la hizo como es, y que se dio cuenta que sus hijos no eran aptos para este mundo.