El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, proclamó que la nacionalidad del país no puede ser objeto de negocios ni de convenios que no se correspondan con la Constitución de la República, al referirse al tema de la documentación a extranjeros, situación que ha provocado protestas por parte de ciudadanos de ascendencia haitiana y del movimiento reconocido, al igual que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

Dijo que es de los que “creen que la nacionalidad no se negocia ni puede ser objeto de transacción ni de convenios que no se correspondan con lo que establece la Constitución”, declaró a elCaribe el titular de la Junta Central Electoral. “Nosotros necesitamos que el Tribunal Constitucional interprete qué es lo que establece la Constitución para que unifique a todos los dominicanos sin importar a qué se dedique, y que eso, además, defina de manera transparente las relaciones en materia migratoria en República Dominicana y Haití”.


Rosario observó que son alrededor de 4 mil 338 las actas que ha conocido la JCE por recomendación de la Comisión de Oficialías de ese órgano desde que se aplica la resolución 12-07 sobre actas de nacimiento de hijos de madres extranjeras.

Detalló que de esos casos unos mil 88 han sido referidos a los tribunales del país y aseguró que la JCE acatará lo que decida la Justicia sobre el tema.

Comercio y nacionalidad

Rosario sostuvo que la crisis comercial y migratoria que hay entre los dos países ha puesto de manifiesto que el entramado de intereses que envuelve esos temas genera presión sobre asuntos relacionados con la nacionalidad.

“Al final de cuentas, lo que hay alrededor de las relaciones comerciales entre República Dominicana y Haití es un enorme tráfico comercial que involucra clase y sectores de clase que se benefician de ello, muchos de manera regular y algunos de manera irregular, y si se quiere, eso ejerce presión sobre la política migratoria y ejerce presión sobre la política de nacionalidad”, significó.

Indicó que desde su punto de vista, debe empezar a aplicarse el plan regulador de la nacionalidad en el país, porque muchos ciudadanos de otras naciones necesitan naturalizarse como dominicanos, así como hijos de madres extranjeras que al momento de nacer tenían un estatus regular por lo que hay que entregarles sus documentos.