El sacerdote de Constanza, Juan Manuel de Jesús Mota (padre Jhonny), acusado de haber violado al menos 15 adolescentes, proclamó ese domingo en un video que nunca se ha escondido de las autoridades y que están en disposición de que lo investiguen.

“Quiero aprovechar el momento para manifestar mi malestar. Me siento triste como humano. Pero quiero desearles que tengan ánimo, queridos hermanos y  vamos a echar para adelante. Yo estoy aquí. Nunca he salido. Desde que llegue del país he estado aquí. Yo no he huido, no me he escondido”, expresó a través de un video colgado en el portal Gente Tuya.com.

De Jesús Mota se quejó del manejo que le han dado los medios de comunicación a las denuncia en su contra, y dijo que lo han condenado sin ser juzgado.

“Ya me condenaron. En medios de comunicación ya me condenaron. Personas de otros medios de comunicación fuera de aquí ya me han condenado. Es decir, ya me han condenado.  Estoy tranquilo, apacible, seguro. Qué ellos quieren, quiénes son?  Yo no sé quiénes son. La irresponsabilidad ha sido tal que yo no sé quiénes son. No sé quién me está acusando”,  dijo el párroco de la iglesia Catedral San Pedro de Constanza 

El prelado católico expreso que está sorprendido con la acusación en su contra, las cuales calificó “de muy fuerte, demasiado fuerte”.

“No sé quién me está metiendo la espada. No sé nada. Simplemente me desbarataron mi vida y mi ministerio. Para la gente ya yo soy eso que han dicho. Entonces, eso que han dicho, eso hay que demostrarlo. Si lo demuestran entonces pues yo deberé asumir las consecuencias. Si es mentira, las consecuencias tendrán que pagarlas otros”, adujo

De acuerdo con denuncias de la  Coordinadora de Mujeres del Cibao, el padre Jhonny abusó sexualmente de varias menores de edad, algunas pertenecientes al coro de la parroquia. El caso fue remitido al despacho de la Procuradora de la Mujer, Roxanna Reyes, en su primera fase, para que las víctimas pudieran contar con garantía de la investigación.

Mientras que el abogado Félix Portes anunció su disposición a representar gratuitamente a las alegadas víctimas del religioso.