Pie de foto: Omar Ramírez Tejada, vicepresidente del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, mientras modera el panel.

RIO DE JANEIRO, Brasil.- El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, Omar Ramírez Tejada, expresó que América Latina y el Caribe requerirán entre 40 mil y 80 mil millones de dólares por año para hacer la transición a un modelo de desarrollo bajo en emisiones de carbono, según se ha estimado.

El funcionario ofreció la información al actuar como moderador del panel sobre la Planificación y el Financiamiento a futuro en Latinoamérica y el Caribe con las Estrategias de desarrollo bajas en emisiones Carbono, que se realizó aquí en el marco del Séptimo Foro Latinoamericano y Caribeño del Carbono.

Ramírez dijo que aprovechando esos recursos, se necesitará un gran esfuerzo de los sectores público y privado en el uso innovador y el desarrollo de instrumentos y mecanismos financieros para alcanzar ese propósito. “Si bien el desarrollo bajo en carbono se puede lograr a través de una variedad de herramientas, las estrategias de desarrollo bajas emisiones (LEDS) son cada vez más un instrumento de planificación financiera central para el desarrollo subnacional, nacional e internacional”, indicó. 

El panel estuvo compuesto por Andrea García, de Colombia; Ronald Granados, de Paraguay; Ronaldo Serroa y Guillerme Guimaraes, de Brasil, y María Netto, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los panelistas presentaron los avances que ha experimentado cada país en la implementación de las acciones nacionales de mitigación (NAMAs), las cuales constituyen un elemento esencial en la eficiencia energética, y su impacto positivo de sus respectivas sociedades en lo económico, social y ambiental.

Al ofrecer por separado sus conclusiones, los presentadores coincidieron en la necesidad de contar con “estrategias nacionales de desarrollo que tengan entre sus objetivos “fomentar la descarbonización de las economías nacionales a través del uso de fuentes renovables de energía, el desarrollo del mercado de biocombustibles, la mejora del ahorro y eficiencia energética y un transporte eficiente y limpio”. 

Además presentaron sus políticas y leyes de eficiencia energética, que buscan armonizar las necesidades de desarrollo económico, de seguridad energética y protección ambiental y climática, e indicaron que promoverán la necesidad de trabajar en conjunto hacia una misma meta que involucre el desarrollo nacional en el marco de la reducción de emisiones y la protección del medio ambiente.

En adición, informaron que se creará un registro de NAMAS y que socializarán y capacitarán a la sociedad civil, la academia y el sector gubernamental sobre la creación e implementación de éstas, solicitando a los organismos bilaterales y multilaterales ampliar su apoyo de inversión. República Dominicana participó en el VII Foro Latinoamericano y Caribeño del Carbono, organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización Latinoamericana para la Energía, la Organización Internacional de Comercio de Emisiones y el gobierno del Estado de Río de Janeiro, quienes actuaron también como anfitriones del evento.

Omar Ramírez Tejada, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio, actuó como moderador del panel sobre  la Planificación y el Finaciamiento  a futuro futuro en Latinoamérica y el Caribe con las Estrategias de desarrollo bajas en emisiones Carbono.

Ramírez introdujo el panel destacando que “la región Latinoamericana y Caribeña incluye cuatro de los 10 países más vulnerables del planeta, 6 de los 17 países megadiversos del mundo y que su huella de carbono apenas alcanza 8% de la matriz de las emisiones  globales.

Agregó que “se estima que la transición a un modelo de desarrollo baja en carbono en la región de LAC va necesitar entre $40 a $80 mil millones por año. Aprovechando estos recursos se necesita un gran esfuerzo de los sectores público y privado en el uso innovador y el desarrollo de instrumentos y mecanismos financieros. Si bien el desarrollo bajo en carbono se puede lograr a través de una variedad de herramientas, estrategias de desarrollo bajas emisiones (LEDS) son cada vez más un instrumento de planificación financiera central para el desarrollo subnacional, nacional e internacional. 

Esta plenaria, también discutióó los retos globales financieros de América Latina y el CaribeLC para pasar a un modelo de desarrollo bajo en carbono y un crecimiento verde más inclusivo. y de las oportunidades, las condiciones y las mejores prácticas en el aprovechamiento de la financiación y la planificación de desarrollo bajo en carbono.

El panel estuvo compuesto por Andrea García, de Colombia; Ronald Granados, de Paraguay; Ronaldo Serroa y Guillerme Guimaraes, de Brasil, y María Netto, del BID. Los participantes en el panel presentaron los avances que ha experimentado cada país en la implementación de las acciones nacionales de mitigación, las cuales constituyen un elemento esencial en la eficiencia energética, y su impacto positivo de sus respectivas sociedades en lo económico, social y ambiental.

Al ofrecer por separado sus conclusiones los presentadores coincidieron en la necesidad de contar con “Estrategias Nacionales de Desarrollo que tengan entre sus objetivos “fomentar la descarbonización de las economías nacionales a través del uso de fuentes renovables de energía, desarrollo del mercado de biocombustibles, mejora del ahorro y eficiencia energética y un transporte eficiente y limpio”. 

Además, presentaron las políticas y leyes de eficiencia energética, que buscan armonizar las necesidades de desarrollo económico, de seguridad energética y protección ambiental y climática y que implementarán políticas de planificación integrada entre los diversos sectores de la economía nacional y creará conciencia de la necesidad de trabajar en conjunto hacia una misma meta que involucre el desarrollo nacional dentro del marco de la reducción de emisiones y la protección del medio ambiente.

En adición, informaron que se creará un registro de NAMAS y socializarán y capacitarán a la sociedad civil, la academia y el sector gubernamental sobre la creación e implementación de NAMAS, solicitando a los organismos bilaterales y multilaterales ampliar su apoyo de inversión. 

El VII Foro Latinoamericano y Caribeño del Carbonoencuentro convocó a representantes de 21 países de la región latinoamericanos y caribeños y de las agencias bilaterales y multilaterales de cooperación internacional, Organizaciones no GubernamentalesNGs, representantes de las academias y público en general. 

El encuentro fue organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Banco Mundial, el BID, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización Latinoamericana para la Energía, la Organización Internacional de Comercio de Emisiones y el gobierno del Estado de Río de Janeiro, que actuó también como anfitrión del evento.