SANTO DOMINGO. El reverendo Domingo Paulino Moya criticó que la Junta Central Electoral (JCE) haya celebrado la primera boda eclesial no católica en la sede de la institución. 

El vocero evangélico señaló que el presidente de la JCE, Roberto Rosario Márquez, trata de confundir el sentimiento de la actual generación y de la venidera en lo relativo a reconocer que sector cristiano debió encabezar la celebración histórica del primer casamiento no católico reconocido legalmente. 

Indicó que los sectores más conocedores y sanos del país están sorprendido por el protagonismo del funcionario electoral que tomó para sí este momento de progreso cívico desplazando a una comunidad con autoridades eclesiásticas con suficientes valores para haber decidido dónde y cómo debía celebrarse este acto cívico. 

El líder cívico afirmó que este funcionario es un enemigo acérrimo de la comunidad evangélica dominicana a la que constantemente maltrata, discrimina y excluye, no solo en lo civil sino en todo lo que se refiere al reconocimiento que se merecen los ministros evangélicos y esto no excluye cuando de reconocimiento político electoral se trata. 

Pidió un pronunciamiento digno y categórico a los presidentes de concilios entidades educativas y sociales que condene la forma humillante de exclusión que padece el pueblo evangélico dominicano del actual presidente de la J.C.E.

"Este acto innoble y mezquino pone en tela de juicio la credibilidad de la actual JCE para dirimir de forma justa y democrática los asuntos que conoce en el campo civil político y cree que con un tribunal en descredito como este peligra el buen arbitraje que requieren los eventos electorales del futuro", explicó.