Que ayer fuera un día feriado no impidió que el presidente Danilo Medina desarrollara de manera normal su rutina de trabajo, ya que llegó a su despacho a las 9:40 de la mañana y de inmediato comenzó a despachar asuntos de Estado, ocurriendo todo lo contrario con las oficinas de la mayoría de los funcionarios de su gobierno, que se mantuvieron cerradas.

Distinto a otras ocasiones, los pasillos del Palacio lucían despejados y solo algunos de los trabajadores de mantenimiento se encontraban limpiando las instalaciones desde las primeras horas de la mañana.

El área de la recepción lució desolado.

El Día Internacional del Trabajo históricamente se conmemora el primero de mayo. La fecha cayó esta vez el pasado viernes, pero fue movida para el  lunes, como lo establece la ley.