Familiares y amigos de Charilene Cedeño, la joven que falleció ayer mientras le practicaban una lipoescultura en la Clínica de Cirugía Plástica Contreras, propiedad de Edgar Contreras, anunciaron que las próximas horas demandarán a su propietario.
Manifestaron que no entienden cómo un centro con antecedentes de supuesta malas prácticas médicas no ha sido cerrado por las autoridades de salud.
Aseguraron que desconocían el historial de esa clínica de estética.
“Es algo increíble, queremos que en este caso se camine por el lado correcto, nosotros pedimos a las autoridades y a las personas competentes en este caso que se haga justicia”, pidió Máximo Cedeño, padre de la víctima.
Tiffany Concha, amiga de Charilene, quien vino al país con esta desde Estados Unidos para también practicarse una cirugía, indicó que los resultados de las analíticas que les practicaron previo a la intervención fueron favorables.
“Cuando llamamos al otros día, nos dijeron que podíamos operarnos el jueves, llegamos a las 6:00 de la mañana, temprano, y nos hicimos más estudios, todo bien”, explicó.
En mayo del año pasado por lo menos tres mujeres se querellaron contra Contreras ante la fiscalía del Distrito Nacional por alegada mala práctica, en esa ocasión el médico fue dejado en libertad.
En junio del año pasado el ministerio de Salud Pública clausuró provisionalmente los quirófanos de esa clínica de estética por funcionar en violación a la ley.
El Instituto Nacional de Patología Forense no había entregado el cuerpo de la joven que residía con su madre en Estados Unidos, donde será trasladado.