En medio de una escena de llantos y dolor fueron sepultados la mañana de este martes los restos del periodista Blas Olivo, quien fue hallado muerto en una finca de Bona, luego de haber sido reportado como desaparecido por sus familiares
Los restos del periodista fueron enterrados en el cementerio municipal Caracol de Bonao, de donde era oriundo, donde acudieron parientes, amigos y compañeros de la Junta Empresarial Dominicana –JAD- donde laboró por varios años.
El director ejecutivo de la JAD, Osmar Benites, quien trabajó con Olivo durante 25 años, lamentó su fallecimiento, y dijo que era el profesional de la comunicación que “más conocía la realidad de los agricultores dominicanos”.
Sus allegados coincidieron con que perdieron a una persona de carácter muy tranquilo y a un gran profesional que dedicó su vida a trabajar.
En medio de oraciones, parientes del periodista pidieron el esclarecimiento de la muerte y señalaron que esperaran los resultados de la autopsia que determinará las causas del fallecimiento.