Una historia de separación y reencuentro familiar en Cuba.
Esta es la historia que dio la vuelta al mundo, la espectacular fuga de los familiares del piloto Orestes Lorenzo.
En Cuba le decían a mi esposa: ‘Usted nunca verá a su marido ni los niños a su padre traidor’. ‘Cuando Vicky apareció en la puerta del avión traía una cara entre el terror y felicidad’.
A las cinco y cinco de tarde Orestes Lorenzo subió a la cabina de un Cessna 310 en Cayo Marathon, al sur de la Florida, para la misión más peligrosa de su vida: el rescate de su familia en Cuba.
Lorenzo había agotado todas las vías legales y gestiones internacionales para sacar de la isla a su esposa y dos hijos pequeños. Sólo quedaba una opción casi suicida: tomar un avión, burlar las defensas antiaéreas cubanas, aterrizar en una carretera, subir a la mujer y los niños y regresar con vida a Estados Unidos.