El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito,expresó este miércoles que la condena en contra del padre Aberto Gil en Polonia es una muestra de que cuando hay voluntad para sancionar, las fronteras no garantizan impunidad.

Atribuyó a través de su cuenta de Twitter todo el crédito a Luisa Liranzo y al equipo de la Fiscalía de Santo Domingo, por instrumentar un sólido expediente que llevó a lacondena del sacerdote pedófilo.

Alberto Gil fue condenado a siete años de prisión tras hacer un pacto con la fiscalía dominicana y declarar voluntariamente ante una corte polaca.

También tendrá que abonar a una indemnización de 155.000 zloty (cerca de 40.000 euros).