Opinión

En Santo Domingo opera una organización basada en ofrecer orientación vocacional a los jóvenes (Quinto Bachillerato, se denomina), para que seleccionen carrera a la medida de su personalidad y aptitudes. 

Fue una idea efecto de la propia experiencia de su principal mentora; cursó varios semestres de una carrera “que no le iba”. Por sus fines y la motivación que la impulsó, la entidad es un aporte muy constructivo en esta época signada por la incertidumbre laboral.

Es fundamental cultivar el emprendimiento así como estar abiertos a la posibilidad de desempeñarnos en ámbitos productivos nunca considerados. Vivir es un imponderable donde lo menos indicado es insistir en reveses.

Mejor escudriñar en nuestras habilidades y descubrir oportunidades para canalizarlas.