Si te acusaran de un crimen que no cometiste, ¿cómo reaccionarías? Hay algunas cosas que puedes hacer para poner tu defensa en marcha.
Pasos
Mantén la calma. Encontrarás la experiencia aterradora, al menos al principio. Una verdadera acusación es algo que puedes esperar y para lo que te puedes preparar mentalmente, pero no es igual con una acusación falsa.
Te sentirás afectado emocionalmente y desearás escapar de la situación, esconderte y pretender que no está sucediendo; como si recibieses un golpe inesperado. Sin embargo, está sucediendo, y si haces lo anterior todos asumirán que eres culpable. Sé fuerte y mantén la calma.
Lucha. Se activará tu reacción de lucha o huida. Lucha. No tienes nada que temer de la verdad porque eres inocente; así que lucha por la evidencia, pídela, exige que cualquier evidencia existente se examine minuciosamente.
Consigue toda la evidencia que puedas, y pide toda la que se te ocurra. Si te han tendido una trampa deliberadamente, la evidencia inicial puede lucir incriminatoria, pero no tengas miedo. No eres culpable, así que ahondar más y más en la evidencia sólo puede favorecerte.
Contrata un abogado de inmediato. Sé completamente honesto con él, incluso si algunas cosas dañan tu imagen personal. Si das evidencia escasa, tu defensa será escasa y puede que no pruebe tu inocencia. El abogado conoce la ley, así que escúchalo y no intentes ser más listo que él. Hacerlo sólo te hará desperdiciar tiempo. Conoce la realidad legal de la situación, incluyendo los detalles del el crimen ante la ley y tu posición legal.
4 Si pierdes la cordura, hazlo con 'furia fría' en vez de ataques de ira.
Tienes que controlarte; cualquier conducta violenta puede y se utilizará para darte una imagen de persona irracional o monstruo o muchas cosas.
Haz una lista cronológica de todo lo que puedas recordar del momento del crimen: dónde estabas, con quién estabas, qué hiciste y qué pasó.
5 Intenta imaginar lo que puede haber pasado en realidad. Revisar la evidencia puede ayudar mucho, como también lo hará saber que eres inocente, pues estarás un paso más adelante que el resto. Si no cometiste el crimen, alguien tuvo que hacerlo. ¿Quién?
6 Tu único objetivo, antes de que pase algo más, debe ser hallar inconsistencias en la evidencia contra ti. Encontrar al culpable verdadero se siente bien, pero no es tu prioridad (además, lo único que puedes hacer por ahora es decirle a la policía de quién sospechas… o, si no tienes evidencia, sugerir a alguien; pero es probable que simplemente te ignoren).
El primer paso es desmantelar la evidencia contra ti. Si lo haces en el interrogatorio policial, ni siquiera te investigarán más. Resolver el crimen te ayudará a entender lo que sucedió, pero poner en duda la evidencia contra ti es lo que te liberará de los cargos, así que hazlo.
7 Aprende. Quizás tengas que aprender cosas que nunca supiste, en especial si hay algún elemento tecnológico en el crimen (computadoras o lo que sea). Aprende. Nadie, ni siquiera el mejor abogado en la tierra, estará más entusiasmado en liberarte que tú mismo. Aprende. Descubre, investiga, edúcate sobre todo lo que necesites saber.
8 Una coartada es una fuerte evidencia a tu favor. Si hay alguien –quien sea- que te haya visto en otro lugar mientras el crimen sucedía (considera los vídeos de vigilancia), es probable que todo salga bien.
Piensa en alguien que pueda reafirmar tu versión de los hechos. Si no estabas en la escena del crimen, ¿dónde estabas y quién puede probarlo? ¿Estas personas son confiables y creíbles?
Ten en cuenta que la declaración de alguien del que la policía tenga registro no se tomará tan en serio como la de alguien que no haya tenido problemas con la policía antes.
9 Si estabas en la escena del crimen, ¿quién puede garantizar que no cometiste el crimen del que se te acusa?
10 ¿Alguna de las personas en las que te apoyas está dispuesta a testificar por ti?
Esto es serio. Te sorprendería saber lo rápido que la gente –incluso amigos muy cercanos y colegas- pueden acobardarse cuando se les convoca. Date cuenta desde un comienzo de quién es capaz y quién no.
También es conveniente grabar las conversaciones. Si alguno dice que tiene evidencia pero ser rehúsa a testificar, puedes llevarle la grabación a la policía, a tu abogado o incluso utilizarlo en la corte dependiendo de la situación.
De cualquier manera, te pondrá en una posición mucho más conveniente; así que no seas quisquilloso, hazlo. Incluso puedes descargar una aplicación en tu teléfono con la que podrás hacerlo, por lo que no tienes excusa.
11No temas a lo que la gente piense de ti.
La mayoría de personas decidirá si eres culpable o no de acuerdo a lo que conocen de tu carácter, para bien o para mal. Te frustrará que muchos crean que eres culpable.
Enfréntalo. Se te ha acusado de un crimen; tienes cosas más importantes que hacer que ganar un concurso de popularidad. Perder unos cuantos amigos no es tan importante como perder tu libertad o tu reputación si te llevan a prisión.
12 Conserva cada correo electrónico y graba cada llamada telefónica en tu búsqueda de evidencia. De esa manera, si encuentras algún patrón de obstrucción, puedes probar que alguien está interfiriendo en tu acceso a la evidencia.
Esto es muy, muy, útil tanto para lograr que la persona deje de obstruirte (el escenario ideal) o para probar una obstrucción en la corte (mejor que nada, pero tener evidencia sigue siendo más útil).
13 Aprecia el apoyo de los que creen en tu inocencia.
Quizás necesites apoyarte cada vez más en estas personas si las cosas no van bien. Mantenlos informados de lo que sucede y de la ayuda que pueden ofrecerte.
14 Prepárate para la corte, si llegas a esa etapa. Recuerda: lucha. Una corte es como un ring en el que tienes que actuar como un luchador. Prepárate por tu cuenta a la vez que informas de todo a tu abogado.
Prepárate bien. Lo que esté sucediendo en tu vida (relaciones, trabajo, familia) es irrelevante durante el caso. Ponles el mínimo de atención y concéntrate de manera exclusiva en el caso, pues si puedes salirte de ésta, podrás recuperar lo demás. Si no puedes, perderás el resto de todas maneras, o por lo menos se verán muy afectadas.
15 Cuando vayas a la corte, vístete como la persona más profesional, seria, ordenada y cuerda de la Tierra. Elige un atuendo limpio, planchado y de corte adecuado. Córtate el pelo y aféitate (si aplica).
Baja un poco el maquillaje (si aplica) y no exageres con los accesorios, como joyas. Si es tu estilo, usa un traje (de corbata en caso de los hombres). Ponte un traje incluso si los detestas. Sólo hazlo. Las apariencias sí importan, en especial para el jurado. Sí, la superficialidad de la gente puede ponerte tras las rejas durante años porque tu camiseta era fea.
16 Prepara la evidencia de antemano. Practica por lo menos cinco veces. Sé honesto, abierto y claro cuando presentes la evidencia. Mantén el contacto visual y habla con respeto. No cometiste el crimen, recuérdalo. Todo esto –la corte, la gente, todo- existe para poner a personas como tú en libertad. Ésa es la meta de estos autos, es lo que vinieron a hacer.
17 Nunca, nunca, te defiendas a ti mismo legalmente.
Si lo haces, mereces ir a prisión por idiota, y es casi seguro que irás. La ley es increíblemente compleja, y pequeños asuntos que lucen totalmente irrelevantes y que son invisibles para ti, pueden ser de lo que depende tu libertad. Debes investigar por ti mismo, ahondar en la evidencia y aprender todo lo que necesitas para estar preparado, pero siempre al ritmo de tu abogado.
Haz lo que sea que te ordene. No dudes en refutar, aportar nuevas ideas, etc.; pero el abogado tiene la última palabra. Mantente en contacto con tu abogado de manera constante durante el juicio.
18 Tu inocencia no garantiza tu libertad. La verdad sí. Recuérdalo. Una de las cosas para las que debes prepararte es lo chocante que puede ser descubrir que a nadie en el sistema judicial le interesa si eres inocente o culpable. Los abogados, la policía… a ellos no les importa.
Por lo general, sólo procesan el caso lo mejor que pueden, de acuerdo a las directrices de las que se guían.
Además, ten por seguro que el destino no te ayudará y que Dios no intervendrá.
Tienes que resolver el caso por ti mismo: encuentra inconsistencias en la evidencia; eso te liberará. Eres inocente y la evidencia lo comprobará. Lo hará, sin importar lo incriminatoria que parezca, si ahondas lo suficiente.
19 Muéstrate seguro y no tengas miedo. Que te acusen de algo falso es la cosa más aterradora del mundo. No lo pediste. No lo mereces. No comenzaste la pelea, pero, por amor a Cristo, vas a terminarla.