La Conferencia del Episcopado Dominicano consideró este miércols necesario reencauzar institucionalmente las relaciones internacionales de la República Dominicana, especialmente con Haití, al tiempo que reiteraron su oposición a la despenalización del aborto, en su mensaje anticipado en ocasión del 171 aniversario del Día de la Independencia Nacional, el próximo 27 de febrero.
Los obispos sotienen que "son bien conocidas las graves precariedades por las que atraviesa el ordenamiento político" de ese país, y que "una contribución nuestra será retomar las acciones coordinadas de ambas naciones reforzando la institucionalidad de la Comisión Mixta Bilateral, la regularización del comercio entre ambas naciones y la aplicación de la Ley migratoria en un clima de colaboración mutua".
Cuestionan falta de institucionalidad
Los obispos critican asimismo, la falta de institucionalidad y de transparencia, ya que según afirman existe desasosiego en la sociedad por no saberse a quién acudir ni a qué atenerse.
Manifestan que se tiene la sensación de que basta ser guapo y prepotente para imponerse y hacer lo que le parezca en las instituciones y en los ambientes en que se vive.
La Conferencia del Episcopado también denunció la situación de pobreza, violencia y desigualdad institucionalizada reintantes en el país.
Manifestaron "que el gran crecimiento económico que ha experimentado la sociedad dominicana en los últimos años no se ha traducido en una reducción significativa de la pobreza, ésta se mantiene en torno al 40% de la población, muy por encima de la media latinoamericana (28%)".
LA CORRUPCIÓN
Respecto a la corrupción, los obispos expresaron que "otra realidad que quita la paz es la acumulación de riqueza a través de la corrupción. En todas las circunstancias imaginables.
La corrupción es fuente de inequidad, pero también de desconfianza. Compromete la capacidad del Estado para responder a necesidades de la población, especialmente de los más pobres. La corrupción permite que el dinero de todos termine en unos pocos bolsillos y se preste nuevamente para favores clientelares".
También expresaron preocupación por la situación de la independencia de los poderes del Estado, que estiman un signo más del déficit de institucionalidad del Estado dominicano en general.
"La población percibe que todos los poderes del Estado están sujetos a unos cuantos líderes y a un solo partido. Además, cada cuota de poder institucional es utilizada para agendas políticas e ideológicas, en detrimento del reconocimiento automático de los derechos fundamentales", dicen los representantes de la jerarquía católica.
Con relación al narcotráfico, lo señalan como un fenómeno y un obstáculo que va contra la paz de la familia dominicana.
Afirman que "los responsables de la familia no saben a quién acudir para ayudar a sus hijos o a sus vecinos cuando estos se ven atrapados en las redes del narco, porque asisten cotidianamente al triste espectáculo noticioso en el que se informa regularmente cómo miembros del aparato del orden público participan activamente de dicho tráfico".
De la impunidad en los poderes del Estado, la consideraron fruto de una deficiente aplicación de la justicia, pese a que indicaron que "se hacen grandes esfuerzos por adecentar el aspecto institucional del poder judicial".
Expresaron que "todavía hay mucha impunidad cuando se tratan casos en los que están envueltos políticos, militares, narcotraficantes y gente de dinero".
Los obispos criticaron el nivel de endeudamiento del Gobierno y lo atribuyeron a la falta de controles o por imposición en las cámaras legislativas, que ha permitido que el país caiga en un nivel de endeudamiento insostenible, al punto que el 30 por ciento del presupuesto nacional está comprometido para el pago de deuda externa.
"Esto tiene como consecuencia una rigidez excesiva en el gasto, en detrimento de la calidad de la inversión en la vida de la gente. Al parecer, la lógica del endeudamiento excesivo responde también a la necesidad de aceitar una maquinaria política cada vez más demandante de recursos para lograr la conquista del control estatal. Es a esta maquinaria a la que puede acudir el ciudadano de a pie para enfrentar muchos de los problemas que impactan negativamente su vida", sostienen la jerarquía católica
Contra el aborto
La Conferencia del Episcopado advirtió sobre los alegados planes de reintroducir al Congreso Nacional el proyecto para la despenalización del aborto, mediante una reforma al Código Penal.
nuevamente al Congreso Nacional denunció el intento "de introducir la despenalización generalizada del aborto en el Código Penal, bajo el eufemismo de interrupción del embarazo en el caso de violación, incesto y malformaciones del feto incompatibles con la vida".
Como resultado de ello, los obispos señalaron, que "se aprobó un texto confuso que deja el tratamiento del problema a una futura ley especial. Entendemos que si se llega a elaborar, esta ley será también inconstitucional".
La Conferencia del Episcopado destacó el hecho de que la Fundación Matrimonio Feliz y otras instituciones hayan recurrido al Tribunal Constitucional para que se declare inconstitucional los artículos del Código Penal que apoyan o dejan abierta la posibilidad del aborto.
"Reiteramos, en nombre de la justicia y la paz, nuestro pleno apoyo a esta defensa de la vida", concluyeron los obispos sobre este tema.