En una serie de casos que las autoridades sanitarias tratan de contener, al menos 70 personas en seis estados y México cayeron enfermas desde mediados de diciembre, la mayoría en California.
Las autoridades sanitarias creen que el brote comenzó el mes pasado por un visitante enfermo de sarampión que acudió a uno de los parques de Disney trayendo el virus desde el extranjero.
Al tratarse de una de las atracciones turísticas más grandes del mundo, el parque era el lugar perfecto para que se contagiara el virus, con un gran número de bebés demasiado pequeños para estar vacunados y muchos visitantes de países que no requieren las vacunas. Desde entonces, la enfermedad se ha extendido más allá del parque.
Los infectados tienen entre 7 meses y 70 años, incluyendo cinco empleados de Disneyland.