Washington. La normalización de relaciones con Cuba no representa concesión alguna al gobierno de Raúl Castro.
Así lo aclaró ayer la principal diplomática estadounidense para América Latina ante fuertes críticas que legisladores de ambos partidos lanzaron a la nueva política hacia Cuba.
Ante preguntas específicas de varios legisladores, la subsecretaria de Estado para América Latina Roberta Jacobson descartó que las negociaciones bilaterales previstas a reanudarse este emes en Washington incluyan en la agenda la devolución de la base militar que Estados Unidos opera en Guantánamo ni la suspensión de transmisiones de la televisora TV Martí, a las que Cuba considera ilegales.
“No hay nada en las discusiones que creamos sea una concesión a los cubanos”, dijo Jacobson durante una audiencia celebrada por la comisión de Relaciones Exteriores de la cámara baja sobre Cuba. “Avanzar en el establecimiento de embajadas no es una concesión, es un canal de comunicación. Un mecanismo”.