Cientos de dominicanos residentes en Panamá abarrotaron la iglesia Las Piedras, donde a ritmo de merengue y bachata alabaron a la Virgen de La Altagracia, actividad religiosa a la que asistió el embajador en esa nación, César Medina.
Medina dijo que le producía una gran satisfacción arribar al país centroamericano e integrarse inmediatamente a la comunidad criolla con actividades como esa y palpar la gran devoción, respeto y la participación alegre y entusiasta de la colonia dominicana en la eucaristía en honor a la Virgen de La Altagracia.
Igualmente, hizo énfasis en que la dotación diplomática es la casa de toda la comunidad y se puso a las órdenes de la diáspora dominicana residente en Panamá.
La misa fue oficiada por el sacerdote oriundo de Salcedo, Jovanny Marcelo Pantaleón, quien resaltó los derechos y deberes de cada dominicano en ese país ístmico, y exhortando a la feligresía dominicana a mantenerse siempre firme en lograr metas en base al trabajo.