Pakistán. Diversos grupos políticos y religiosos de Pakistán protestaron ayer por cuarto día consecutivo contra lo que consideran como caricaturas blasfemas del profeta Mahoma publicadas por la revista francesa Charlie Hebdo.
Manifestantes en varias ciudades quemaron la bandera de Francia y una efigie del presidente francés para exigir que prohíban el semanario satírico. Una protesta rindió homenaje a los hermanos que atacaron las oficinas de la revista el 7 de enero.
Las representaciones físicas del profeta son consideradas blasfemas y esta semana han ocurrido protestas en varios países predominantemente musulmanes.
La mayor movilización en Pakistán se dio en la ciudad oriental de Lahore, donde más de 10,000 personas de la organización de línea dura Jamaat-ud-Dawa coreaban “Abajo Charlie Hebdo” y Muerte a los blasfemos”.
Hafiz Mohammad Saeed, líder de Jamaat-ud-Dawa, exhortó a los líderes musulmanes a convencer a la ONU para que declare cualquier forma de blasfemia un crimen internacional.
“Si Naciones Unidas no presta atención, entonces los estados musulmanes deben formar su propia ONU”, señaló Saeed.
También en Lahore, un pequeño grupo se reunió frente al Club de Prensa de Lahore para rendir homenaje a los hermanos Kouachi, quienes atacaron las oficinas de Charlie Hebdo en París matando a 12 personas.
Ofrecieron oraciones funerarias por Cherif y Said Kouachi y levantaron carteles elogiándolos.
“Se necesitaba un mensaje fuerte y ellos lo entregaron. Saludamos a los mensajeros... que vivan por siempre”, se leía en un cartel.