Agricultores y ganaderos expresan que el cogollo de la caña es muy beneficioso para el ganado por lo que sugirieron al Consorcio Azucarero Central que, en vez de quemarlo, desarrolle proyectos junto a ellos para beneficio de ese sector.
Apuntaron que las miles de toneladas de cañas quemadas, además de causarles problemas de salud a los residentes de la región Enriquillo, también perjudican a los animales.
El agrónomo David Vólquez propuso que sean creados establos para las vacas en los pies de montañas y se les suministre alimentos proteicos creados a base del cogollo de caña, melaza y otros componentes.
“Lo que hemos propuesto para darle sostenibilidad, incluso al ingenio, es que esas 250 mil toneladas de caña puedan ser transportadas en 10 mil volquetas. Se hacen unas pacas, se llevan a establos para los rumiantes”, indicó Vólquez.
De igual modo el técnico ecologista, Luis Enrique Leoncio, sugirió que la caña sea cortada verde para que así sea triturado el cogollo, reservarse en un lugar y luego dárselo o vendérselos a los ganaderos. “Se puede hacer un alimento balanceado. Mezclar el cogollo de la caña con melaza, leguminosa u otra especie de gramineaes”, refirió.
Enrique Leoncio denunció que la empresa azucarera mata el pasto próximo a los carriles y campos de caña con el objetivo de que los dueños de ganado no pastoreen en la zona.
Agregó que el producto utilizado para la misma ha causado daños en la fauna, la flora y en la piscicultura, y que en los drenajes de los bateyes ya no hay peces ni camarones como en tiempos atrás.
Esa misma denuncia la hacen los productores de miel de abeja, quienes sostienen que ya no producen “nada” porque las abejas han muerto por causa del pesticida. “Las vacas hay que llevarlas lejos, con una persona pastoreándolas el día entero porque si se zafa y se va a la caña te la agarran presa y tienes que pagar una multa”, agregó Leoncio.