En Nueva Dehli, India, un hombre fue el responsable de un venganza servida bien caliente: invitó a cenar al violador de su hija a su casa y, tras servirle la comida, le quemó los genitales con un hierro caliente y lo estranguló.
Según The Indian Express, el sujeto, de 36 años se entregó a las autoridades luego de cometer el homicidio. De acuerdo con su testimonio, su intención no era matar al presunto abusador, pero no pudo soportar que su pequeña de 14 años, que quedó embarazada, no encontrara justicia.
“Quemé sus genitales una vez, el gritó. Lo hice nuevamente, y tembló. Cuando lo hice por tercera vez… ya no se movió. Estaba muerto… y yo no quería matarlo”, indicó a las autoridades.
El fallecido era un vendedor de medicinas de 45 años que vivía en el mismo edificio que su victimario y, en ocasiones, hasta cuidaba de la familia del agresor, que tiene otros cinco hijos.
La policía indicó un grupo de oficiales fue al hogar del sujeto para recuperar el cadáver, que presentaba quemaduras “en sus partes íntimas y el estómago”.
El asesino explicó que se enteró del sometimiento sexual de la menos la semana anterior, cuando la chica debió ser hospitalizada por náuseas matutinas recurrentes. Una evaluación médica determinó que había sido violada, informó The Times of India.