En la antigua Inglaterra la gente no podÃa tener sexo sin contar con el consentimiento del Rey (a menos que se tratara de un miembro de la familia real). Cuando la gente querÃa tener un hijo debÃan solicitar un permiso al monarca, quien les entregaba una placa que debÃan colgar afuera de su puerta mientras tenÃan relaciones. La placa decÃa “Fornication Under Consent of the King†(F.U.C.K.). Ese es el origen de tan famosa palabra".
Si por alguna razón el sol dejara de emitir luz, en la tierra tardarÃamos 8 minutos en darnos cuenta de esto.
Hipopomonstrosesquipedalifobia miedo a las palabras largas.